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Miller Armín Dussán Calderón

ASAMBLEA GENERAL DE ASOQUIMBO: RECEPCIÓN MATERIAL DE PREDIO Y ESTRATEGIAS ORGANIZATIVAS.

ASAMBLEA GENERAL DE ASOQUIMBO: RECEPCIÓN MATERIAL DE PREDIO Y ESTRATEGIAS ORGANIZATIVAS.

 

EL 20 de septiembre de 2024, el presidente Gustavo Petro durante un Acto de Reparación de Victimas del Estado y de la transnacional ENEL, hizo entrega simbólica de 941 hectáreas de tierras productivas a la Asociación Campesina y de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, ASOQUIMBO, después de 15 años de resistencia social por la Defensa y Permanencia en el Territorio, la Biodiversidad Natural y Genética, el Macizo Colombiano, los derechos de las comunidades víctimas del PHEQ, por un nuevo Modelo Minero Energético Soberano y Autónomo, la Soberanía  y Seguridad Hídrica y Alimentaria, el acceso al agua y la tierra, la defensa de las economías indígenas y campesinas, el reconocimiento de los campesinos como Sujetos de Derechos de Especial Protección Constitucional, la creación de una Zona de Reserva Campesina Agroecológica, la preservación de los ecosistemas y la participación de las comunidades en la elaboración y verificación de sus Planes y Proyectos de Vida.

El primero de febrero de 2025, se reúne la Asamblea General de Miembros de ASOQUIMBO para la recepción material, uso y manejo del predio San Joaquín, la Guandinosa, Gigante Huila y la conformación de los Comités Provisionales de Trabajo de Seguridad y protección del mismo y la logística requerida, donde se espera que la Agencia Nacional de Tierras haga la lectura del Acta de entrega provisional del predio y el informe oficial sobre los avances de “los trámites Administrativos necesarios para la Adjudicación del mismo” como garantía del derecho a la Información para la toma de decisiones colectivas.  

Con la entrega material del predio se cumple una de las condiciones para avanzar en el proceso de creación de la Zona de Reserva Campesina -ZRC- que implica su socialización y consensos con todos los beneficiarios integrantes de Asoquimbo, específicamente, quienes hayan sido reconocidos como Sujetos de Reforma Agraria por parte de la Agencia Nacional de Tierras, al ser víctimas de desplazamiento y/o afectados por la destrucción de sus actividades productivas.

La entrega de tierras como parte de la reparación por los daños causados no hubiera sido posible sin las existencia de ASOQUIMBO y su decisión de mantener la Resistencia Civil Permanante desde su fundación y la exigencia al Estado de “reparar integralmente a las víctimas y ofrecer garantías de no repetición al no cumplir con sus deberes de protección y garantía de los derechos fundamentales” como lo advirtió la Comisión Internacional de Juristas.

Hay que destacar, entre otras, la Movilización realizada en el 2024 por Asoquimbo hasta el Ministerio de Agricultura en Bogotá con Motivo del Día Internacional contra Represas que obligó al Gobierno Nacional, a través de la Agencia Nacional de Tierras -ANT- a comprometerse  con la creación de “un Programa Especial de Reforma Agraria Departamental”, que prioriza a la comunidad afectada por la hidroeléctrica El Quimbo, cuando su director Felipe Harman expresó públicamente que “este programa especial, también será para reparar a muchos de los campesinos que están pendientes de un proceso de subsanación de todo lo que ocurrió durante catorce años de desconocimiento por parte del Estado como víctimas de la represa El Quimbo”.

Como fundador de Asoquimbo expreso mi reconocimiento a todas las víctimas de ENEL EMGESA quienes no obstante las incertidumbres y las tragedias vividas mantuvieron siembre viva la llama de la resistencia con logros tan significativos como detener el Plan Maestro de Privatización del Río Magdalena y las 17 represas desde el Macizo hasta la Honda, la reparación por parte del actual gobierno del presidente Petro con la entrega de tierras, su contribución al fortalecimiento del Movimiento Ríos Vivos y la realización de investigaciones significativas de impacto regional, nacional e internacional.

Ahora se requiere, aún más, la búsqueda de consensos ante la responsabilidad de decidir colectivamente los procesos de Planeación, Administración y Gestión de la Producción y Comercialización de productos, para contribuir a la Autonomía y Soberanía Alimentaria a partir de la creación de la Zona de Reserva Campesina Agroecológica y continuar con nuestra Agenda Común en Defensa del Territorio y la Vida.

Reitero mi compromiso con nuestra organización y cada uno de sus miembros por ser parte esencial de nuestros Proyectos de Vida; una obra construida desde la resistencia argumentada, fuente de conocimiento, de poder y de identidad colectiva.  

Recomiendo realizar todos los esfuerzos por mantener la Unidad respetando la diferencia y priorizando siempre acuerdos colectivos a partir del diálogo, reconociendo que cada uno ha aportado significativamente al fortalecimiento de ASOQUIMBO.

FORO: RÍO MAGDALENA: FULYE LA VIDA, LANZA LA ATARRAYA

FORO:  RÍO MAGDALENA: FULYE LA VIDA, LANZA LA ATARRAYA

El 21 de noviembre de 2024 se realizó el Foro sobre el Río Magdalena en el Archivo General de la Nación, convocado por la Fundación Alma con el Objetivo de “Promover un diálogo biocultutal alrededor del Río Magdalena que proyecte acciones para salvaguardar la riqueza de sus acuarios”

Con la participación de organizaciones, especialmente de Pescadores Artesanales de las Cuencas del Río Magdalena, de Investigadores y de Instituciones del Estado, el foro#mce_temp_url# se desarrolló en 3 paneles: 1) Visiones del Río Magdalena 2) Biodiversidad: uso y manejo de comunidades 3) Memoria del Río.

El Coordinador del Macroproyecto Institucional Defensa Territorial de la USCO, Miller Dussán, compartió sus reflexiones sobre Memoria del Río con Juan Carlos Gutiérrez, Subdirector Fundación Alma y Rosario Arias Subdirectora Archivo General de la Nación, con la moderación de Giovanni Ulloa. Se destacan algunos aspectos de la ponencia:

Desde hace varios siglos los Panches se definían sobre todo como hombres del río, como hijos del río. ¡Somos el Río!, cosmovisión que recuperó el escritor William Ospina, después de un ritual en la Maloca Yanacona, San Agustín que dio inicio a la Movilización El Río de la Vida (2015) impulsada por Asoquimbo (2009) y el Movimiento Social Defensores del Territorio: Nosotros no sólo somos los defensores del río: nosotros somos el río. “No hay agua sin mares que se evaporen, sin bosques que fundan nieblas, sin páramos que condensen la humedad, sin humedales que filtren, sin ciénagas que oxigenen. El agua no es un líquido, no es solo un elemento, el agua es un sistema, y en Colombia es el mejor ejemplo que se puede mostrar de como el territorio puede estar configurado con una inmensa fábrica de agua. Pero Colombia también es el mejor ejemplo de cómo un país puede ignorar su realidad más profunda, y dormir sobre un tesoro como el dragón del cuento, sin aprender a qué se debe este tesoro, sin saber cómo protegerlo”.

La Movilización el Río de la Vida #mce_temp_url#se realizó desde el Macizo Colombiano hasta la Dorada contra el Plan Maestro de Aprovechamiento del río Magdalena, que se propone privatizar el río para megaproyectos de generación de energía, 17 represas (7 más para el Huila, 4 de ellas en la Región del Macizo) y transporte de carga que atenta contra la soberanía nacional al entregar el Magdalena, nuestro principal Bien Público, a corporaciones transnacionales para la acumulación de capital a través del despojo y el ecocidio. Resultado de la movilización fue detener la construcción de nuevas represas. 

“Los peces tendrán que aprender a caminar sobre la tierra porque las aguas se acabarán, sentenció el capitán Iturbide al referirse a la manera como las tripulaciones de los barcos hacían destrozos en los bosques de las riberas del río Magdalena para alimentar las calderas de vapor. Quizá sí, porque contrario al capitán Iturbide, en muchos tramos del río los peces ya no necesitan aprender a caminar sobre tierra porque son los peces mismos los que están dejando de vivir ante las aguas represadas”. Casos Represa Betania Y Quimbo.

Es un hecho que “el Rio de la Vida” está moribundo. La totalidad de la tierra útil de las riberas es propiedad privada.  La pérdida gigantesca de los conectores naturales y sus ecosistemas locales y territoriales. La contaminación de las aguas por las actividades extractivas minero energéticas (represas de Betania y El Quiimbo), los Proyectos REDD y la estafa de los bonos de carbono en el Macizo#mce_temp_url# Colombiano y las aguas residuales afectan todos sus afluentes y destruyen los ecosistemas, la productividad tradicional y cultural ancestral de los pueblos ribereños, la destrucción de la riqueza ictiológica, el caso más emblemático, es el bocachico, la pobreza extrema y la exclusión de la gran mayoría de la población que vive en el hábitat del río Magdalena, es uno de los complejos problemas que se debe resolver, los 72 proyectos mineros que atentan contra los principales afluentes del Magdalena, Invasión Aguacatera en la Región del Macizo que ampliaron la frontera agrícola  en una zona estratégica de protección ambiental, no cesa la violencia contra los líderes sociales, especialmente los defensores de los derechos de la naturaleza.

García Márquez, en sus memorias, (2002) reafirma la destrucción anunciada que ya había trabajado en sus novelas y que ahora ni el amor parece poder revertir: “Hoy el río Magdalena está muerto, con sus aguas podridas y sus animales extinguidos. Los trabajos de recuperación de que tanto han hablado los gobiernos sucesivos que nada han hecho, requerirían la siembra técnica de unos sesenta millones de árboles en un noventa por ciento de las tierras de propiedad privada, cuyos dueños tendrían que renunciar por el solo amor a la patria al noventa por ciento de sus ingresos actuales. Valdría la pena preguntar cuáles serían los propietarios que tendrían la amabilidad de ceder el 90% de sus tierras sólo para sembrar árboles y renunciar en consecuencia al 90% de sus ingresos actuales”.

Un Grupo de Ambientalistas y Defensores fundamos la  Cooperativa “Salvemos el Río Magdalena” en Ibagué Tolima (2024) y  nos sumamos a  diversas organizaciones y movimientos socioambientales como la COP Alternativa y Participativa que previamente construyó  la Mesa Nacional del Río Magdalena, sus afluentes y cuencas hídricas del país, la COP Divergente, entre otras, que coinciden en la necesidad de promover diálogos alternativos que desborden  la “Ronda de Negocios” (COP 16), sobre la disputa geopolítica por el control de la biodiversidad; el proyecto militar en la Isla Gorgona, la militarización de la Amazonía; el modelo agropecuario azucarero; la Guajira y falsas soluciones energéticas; la problemática ambiental del río Cauca y del río Magdalena; el extractivismo minero energético y transiciones energéticas corporativas, la mercantilización y financiarización de la biodiversidad, el canje de deuda por naturaleza, expresión del coloniaje financiero, los Proyectos REDD y la farsa de los créditos de carbono que desterritorializan a las comunidades campesinas y étnicas y atentan contra la soberanía alimentaria; y resistiremos por la Defensa de nuestros Territorios, el autogobierno, la autodeterminación y la autonomía, y, especialmente, la recuperación y protección de las cuencas de los Ríos y la necesidad de impulsar un Gran Movimiento Popular pro Defensa del Agua y Foros Planetarios Autónomos de Comunidades. 

Desde la Fundación, el escritor William Ospina, compartió en la en la Zona Verde de la COP16 el texto “Para pedirle al río que nos salve”#mce_temp_url# donde expresó “Como tantos grupos en toda Colombia, llevamos mucho tiempo preguntándonos cómo salvar el río Magdalena. Un río que alguna vez fue la muestra palpable de la vitalidad del territorio, ahora corre como un desagüe de todos nuestros errores y nuestras profanaciones. El río está casi muerto y eso es apenas una señal de la crisis tan profunda que atraviesa nuestro país”.

“Pensando todo esto me digo que tal vez cometemos un error al afirmar que nuestra tarea es salvar el río, porque más bien ha llegado la hora de pedirle al río que nos salve. Pues lo que está en peligro en el fondo no es el río, lo que está en peligro no es el mundo, lo que está en peligro somos nosotros: el horizonte total de la vida de la que dependemos”. Ya desde Neiva el río empieza a morir, primero por los sucesivos embalses de Betania y El Quimbo, pero después con las aguas negras que vienen de las ciudades y de los pueblos, aunque todavía en Natagaima uno siente que el río tiene vida. Lo que pasa es que más tarde, a la altura de Flandes, cae sobre el río Magdalena el tributo terrible de todos los jabones y detergentes de dos millones de hogares de la capital de la república, sumado al miasma de las curtiembres y a los desechos industriales, toda la contaminación de una ciudad inmensa que baja por el río Bogotá, y por eso el río que pasa por Ambalema y por Honda ya es casi un río muerto, aunque todavía no le han llegado los residuos industriales de la zona petrolera, ni el renovado aporte de mercurio de las mineras, ni el torrente final del río Cauca, que trae los desechos de la otra vertiente”.

Desde la fundación se proponen tareas que emprender para pedirle al río que nos salve…en primer lugar hay que visitar al río, hay que volver al río. “Existen tareas técnicas especializadas en la limpieza como esponjas químicas para retirar los metales pesados y las materias detenidas en su lecho, hay que retirar venenos, basuras, escombros, sustancias peligrosas, y emprender una labor inmensa de limpieza del río, pero también hay que avanzar en la enorme tarea de reforestar sus orillas… pero más difícil que limpiar el río es impedir que siga contaminándose para lo cual es fundamental una inmensa revolución de las costumbres, que haga que nuestra cultura no pese tanto sobre la naturaleza, que nuestros hábitos de producción y de consumo no alteren tanto el equilibrio del mundo”.

Desde la Mesa Nacional del Río Magdalena se realizó una Velatón Nacional y Encuentros en Municipios de las tres Cuencas del Río Magdalena y se consensuó una Agenda que se desarrolló en la COP Alternativa en Cali desde el 21 de octubre hasta el 2 de noviembre.

Producto de la COP Alternativa es el Manifiesto por la Unidad #mce_temp_url#de los Pueblos que se oponen a la mercantilización de la Naturaleza. Por una Verdadera Paz con la Naturaleza! (COP-Alternativa por la defensa del agua y contra el extractivismo) donde se incluye:

 

1) A Causa del capitalismo vivimos una crisis civilizatoria que coloca en peligro la propia subsistencia de la vida en el planeta.

2) El extractivismo desplaza poblaciones, destruye la naturaleza e impulsa la guerra interna.

3) No al “Canje de deuda por Naturaleza”.

Se priorizaron como líneas de acción:

▪ La confrontación al extractivismo con movilizaciones unitarias en ríos, cuencas, páramos y humedales urbanos. La denuncia a la mercantilización de la naturaleza y a la falsa solución de “pagos por servicios ambientales” que orientan las COP y que se convierten en políticas estatales.

▪ El propugnar por una organización democrática de los territorios impulsando una economía amable con la naturaleza y el fortalecimiento de relaciones sociales solidarias.

▪ Acompañar las campañas de denuncia a la presencia de tropas militares extranjeras en nuestros territorios.

▪ Confrontar con movilizaciones unitarias las políticas de ajuste que reducen la calidad de vida de los colombiano(a)s mediante el mecanismo de la deuda pública..

Impulsar una política de paz que posibilite la democratización real de los territorios con la participación de las comunidades en la toma de decisiones y con justicia socio ambiental. Rechazo al aumento del militarismo a escala internacional, a las invasiones y las guerras que vienen causando miles de muertos como en el caso del genocidio de Gaza. La paz entre los humanos es la paz con la tierra.

De igual manera se hizo el lanzamiento de la Declaratoria #mce_temp_url#de la Mesa Nacional Cuenca Río Magdalena que contiene un Diagnóstico sobre la situación catastrófica del Rio y los Impactos causados en Cada una de las Cuencas y propuestas de las acciones a desarrollar.

Desde la Mesa de Trabajo#mce_temp_url# “Propuestas alternativas de ordenamiento para la defensa integral del Río Magdalena” Encuentro de Ríos. Tendiendo Puentes metodológicos sobre el Río Magdalena Honda, 6-9 de noviembre 2024 no solo se alertó por la crisis que está viviendo el Magdalena en sus dimensiones ambiental, social ecológica, de derechos humanos, sino la esperanza que reside en las luchas de resistencia en su defensa.

En su relatoría se refieren a 1) Críticas a las autoridades ambientales, especialmente a las corporaciones autónomas regionales.

2. El río desde sus múltiples conectividades: La conectividad ecológica, entre las aguas (entre el río y las ciénagas; entre las aguas de arriba, de las montañas, con las de abajo, del valle y de las planicies inundables), entre las aguas y los sedimentos, entre los no-humanos y entre humanos y no humanos. La conexión entre el pasado y el presente, los cambios y transformaciones ocurridos a raíz de las diversas intervenciones en el río, su cauce, sus riberas y sus complejos de ciénagas - Las conectividades sociales, a través de las prácticas y conocimiento de los territorios del río y sus ciénagas.

3. La contaminación y sus múltiples consecuencias a diversos niveles sobre la vida.

4. Violencias ambientales por el costo en vidas de sus defensores.  

5) Concluye convocando a que los ejercicios interinstitucionales adelantados para el reconocimiento de los saberes de los pescadores artesanales como patrimonio inmaterial, así como los trabajos realizados en búsqueda de la Declaratoria del Río Magdalena como Itinerario Cultural en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad, incorporen de manera integral y decidida criterios ecosistémicos, sociales y de persistencias del conflicto social y armado. Además, expresa preocupación por los efectos de las grandes represas y la contaminación por metales pesados y otros químicos no medidos como los contaminantes liberados por la industria.

Cabe destacar el anuncio de la Subdirectora Archivo General de la Nación del inicio del Proyecto de construcción de la Memoria del Río Magdalena a partir del 2025 donde los actores fundamentales de la investigación serán las organizaciones sociales de pescadores artesanales.

Finalmente se convoca a conformar una coordinación nacional que logre articular a las organizaciones sociales y populares de manera amplia y unitaria en torno a Agendas y Planes de Acción Comunes en Defensa del Río Magdalena, sus afluentes y Cuencas Hídricas a partir del diálogo entre las diversas experiencias de las comunidades y los estudios académicos para potenciar las resistencias contra el extractivismo minero energético, los agronegocios, los mercados verdes y por la Justicia Socioambiental.

 

 

 

ESCUELA DE FORMACIÓN EN SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS POPULARES

ESCUELA DE FORMACIÓN EN SISTEMATIZACIÓN DE EXPERIENCIAS POPULARES

El 9 de noviembre de 2024 se dio inicio en Neiva Huila a la Escuela de Formación#mce_temp_url# en Sistematización producto de Convenio entre El Macroproyecto Institucional Defensa Territorial DESCA USCO y Planeta Paz.

Con la participación de líderes de Asoquimbo, Movimiento Ciudadano de Pitalito, Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila ATCH, la Central Unitaria de Trabajadores CUT Huila y asesores de víctimas del conflicto armado, se cumplió con el Primer Taller Regional#mce_temp_url# con el objetivo  de realizar un breve balance de las acciones del Movimiento Social Defensores del Territorio (Cop16 y defensa del Río Magdalena) y avanzar en la propuesta de sistematización en el marco de la Escuela de Formación en Sistematización propuesta por Planeta Paz.

Una vez presentado el espacio y los participantes el Profesor Miller Dussán desarrolló el Primer tema de la Agenda:

Balance Cop16 #mce_temp_url#y Propuestas Alternativas.

Se refirió al Convenio sobre la Diversidad Biológica y al objetivo de la COP16 de asegurar por parte de las corporaciones transnacionales y los países miembros del norte global, su libre acceso a los recursos genéticos y biológicos (art. 15 del CDB) en sus diversos niveles, incluyendo esta vez las áreas marinas y la defensa de la propiedad intelectual (art. 21) que pueda reconocerse a través de patentes a la industria biotecnológica en ascenso, y a la industria farmacéutica y agroalimentaria de estos mismos países (Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Suiza, entre otros)”.

Destacó la aprobación del Fondo Cali que recogerá la plata que la industria pagará por usar la riqueza natural (aunque no es vinculante) y el reconocimiento de las Comunidades Indígenas y afrodescendientes   en el manejo de la biodiversidad.

Sin embargo, preocupa que sólo 44 países, que equivalen al 22 por ciento de los miembros de la COP, presentaron sus Planes de Acción Nacionales de Biodiversidad, que son los compromisos públicos que asume cada país con su conservación de aquí a 2030 y el no haber logrado un acuerdo sobre la financiación de la biodiversidad. El precedente era que dos de las metas del marco Kunming Montreal de 2022 exigían recursos financieros para la protección de la biodiversidad.

Es importante resaltar que durante la COP16 se presentaron diversas agendas de  organizaciones y movimientos socioambientales como la COP Alternativa, la Mesa Nacional del Río Magdalena, sus afluentes y cuencas hídricas del país, la Fundación Salvar el Río Magdalena y la COP divergente que coincidieron en la necesidad de promover diálogos alternativos que desborden  la “Ronda de Negocios” (COP 16), sobre la disputa geopolítica por el control de la biodiversidad; el proyecto militar en la Isla Gorgona, la militarización de la Amazonía; el modelo agropecuario azucarero; la Guajira y falsas soluciones energéticas; la problemática ambiental del río Cauca y del río Magdalena; el extractivismo minero energético y transiciones energéticas corporativas, la mercantilización y financiarización de la biodiversidad, el canje de deuda por naturaleza, expresión del coloniaje financiero, los Proyectos REDD y la farsa de los créditos de carbono que desterritorializan a las comunidades campesinas y étnicas y atentan contra la soberanía alimentaria; las transiciones socioecológicas y por la Defensa de nuestros Territorios, el autogobierno, la autodeterminación y la autonomía y, especialmente, las cuencas de los Ríos Magdalena y Cauca; la necesidad de impulsar un Gran Movimiento Popular pro Defensa del Agua y Foros Planetarios Autónomos de Comunidades.

La COP Alternativa logró desarrollar su Agenda en foros y paneles durante 12 días cuyos contenidos confluyeron en el Manifiesto por la Unidad #mce_temp_url#de los Pueblos que se oponen a la mercantilización de la Naturaleza. Por una Verdadera Paz con la Naturaleza! (COP-Alternativa por la defensa del agua y contra el extractivismo). Al final se priorizan como Líneas de Acción: la confrontación al extractivismo con movilizaciones unitarias en ríos, cuencas, páramos y humedales urbanos; la denuncia a la mercantilización de la naturaleza y a la falsa salida de “pagos por servicios ambientales” que orientan las COP y que se convierten en políticas estatales; propugnar por una organización democrática de los territorios impulsando una economía amable con la naturaleza y el fortalecimiento de relaciones sociales solidarias; acompañar las campañas de denuncia a la presencia de tropas militares extranjeras en nuestros territorios; confrontar con movilizaciones unitarias las políticas de ajuste que reducen la calidad de vida de los colombiano(a)s mediante el mecanismo de la deuda pública; impulsar una política de paz que posibilite la democratización real de los territorios con la participación de las comunidades en la toma de decisiones y con justicia socio ambiental y el rechazo al aumento del militarismo a escala internacional, a las invasiones y las guerras que vienen causando miles de muertos como en el caso del genocidio de Gaza.

Además, se acordó la Declaratoria#mce_temp_url# de las Comunidades de los Ríos Magdalena Cauca, Vertientes y demás ríos de Colombia.

Propuesta de sistematización.

Carlos Salgado y Camila Macias de Planeta Paz se refirieron a la sistematización: ¿para qué sistematizar? y ¿qué sistematizar? y, posteriormente, orgabnizaron un trabajo grupal innovador  sobre la práctica a sistematizar a partir de la metáfora (árbol, mesa-territorio), metáfora que se define a partir de la presentación de cada organización sobre sus propuestas.

Se construyeron 3 árboles, dos sobre la experiencia de Asoquimbo y uno de la ATCH, y se acordaron como compromisos la devolución sistemática de lo construido en el Taller por parte de Planeta Paz y la socialización del Taller con líderes de las organizaciones presentes para la continuidad y regreso de los participantes.

Cabe destacar la valoración positiva del Taller por los participantes y el compromiso de continuar vinculados a la Escuela. 

https://drive.google.com/file/d/18fDIj8VBZ6iKbGMxopsTRWvQq-dUKa6u/view?usp=sharing

 

 

 

 

 

ASOQUIMBO EN LA RUTA DE LA ZONA DE RESERVA CAMPESINA ZRC

ASOQUIMBO EN LA RUTA DE LA ZONA DE RESERVA CAMPESINA ZRC

La Asociación Campesina y de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo ASOQUIMBO, se propuso en su Agenda, luchar por la creación de la Zona de Reserva Campesina como parte integrante de un Sistema Agropecuario, pesquero, territorial y sustentable que privilegie la agroecología a cambio de la agroindustria, haga más productiva la Tierra y aumente la producción total, incremente el empleo, repueble el campo para lo cual está demostrado son más eficientes las economías campesinas, indígenas y afros.

Con la entrega de las primeras 941 hectáreas productivas para 94 familias víctimas del Proyecto Hidroeléctrica El Quimbo, en Acto de reparación, #mce_temp_url#presidido por Gustavo Petro,  el 20 de septiembre de 2024, se crearon las condiciones para avanzar en el proceso de creación de dicha Zona.

A raíz del Encuentro Nacional de ZRC#mce_temp_url# que se realizó en el Centro Agropecuario del SENA en Campoalegre Huila durante los días 7 y 8 de noviembre de 2024,  se incluyó en las conclusiones la decisión de Asoquimbo de iniciar la ruta de creación de la ZRC, contando con la asesoría de Javier Soto y César Jérez, líderes históricos de las luchas campesinas y fundadores de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina ANZORC, quienes nos explicaron la metodología a seguir y se comprometieron a asesorar a nuestra organización para el logro de nuestra histórica aspiración a partir del objetivo del Encuentro de “realizar un diálogo especializado con voceros de las Zonas de Reserva Campesina, con el propósito de avanzar en la construcción de una ruta de atención interinstitucional coordinada, y con la participación de las campesinas y campesinos de esos territorios, en las fases de elaboración e implementación”.

Para el caso específico de la Zona de Reserva Campesina Asoquimbo se debe avanzar de inmediato:

1. Socializar la ZRC con todos los beneficiarios socios de Asoquimbo reconocidos como Sujetos de Reforma Agraria por parte de la Agencia Nacional de Tierras, lo que implica que deben ser convocados a Asamblea General por parte de la actual Junta Directiva.

2. Formular el Plan de Desarrollo Sostenible de la ZRC por parte de Asoquimbo previo acuerdo con la ANT.

3. En el marco de la construcción de la ZRC, Asoquimbo debe lograr:

a)  Implementación de la Reforma Agraria.

b) Adjudicación de predios con fundamento en el reciente decreto expedido por el Gobierno Nacional.

c) Formalización de predios aledaños que decidan incorporarse a la Zona de Reserva Campesina Asoquimbo.

d) Ejecución del Proyecto de Desarrollo Sostenible.

Una importante delegación de miembros de Asoquimbo participaron del Encuentro con el compromiso de contribuir en la orientación de todos los socios para avanzar en nuestro propósito de crear la ZRC.

 

https://drive.google.com/file/d/1gHwP1faUFlEr6Ksd1SJTtg0MIxVnHd_5/view?usp=sharing

Cambiando el rumbo de la energía hidroeléctrica a gran escala

Cambiando el rumbo de la energía hidroeléctrica a gran escala

 

En Colombia, activistas y científicos están impulsando la resistencia a las mega represas al mostrar los impactos acumulativos de estos proyectos destructivos.

DANIEL HENRYK RASOLT

Daniel Henryk Rasolt es un investigador y escritor independiente, y fundador de Unbounded World, una iniciativa que adopta un enfoque integrado de la preservación ambiental y cultural. Es licenciado en astrofísica y trabaja en diversas disciplinas relacionadas con la energía, el medio ambiente, la salud y las culturas tradicionales. Su enfoque interdisciplinario e intercultural tiene una base en la ciencia de sistemas complejos. @DHRasolt.

Miller Dussán es una de esas raras personas que pueden atravesar tan cómodamente los tradicionales pueblos de pescadores y pequeñas granjas del campo como los pasillos de las instituciones de investigación y formulación de políticas. En Colombia, un país dinámico y rico en agua que depende en gran medida de la energía hidroeléctrica cada vez más controvertida, Dussán juega un papel vital en estos dos espacios.

En partes del campo, las comunidades locales se han visto profundamente afectadas por el desarrollo incesante de megapresas. Dussán y sus colegas han estado ocupados investigando los efectos directos e indirectos de estas represas, mientras lideran una resistencia al compromiso equivocado de Colombia con los proyectos de mega represas.

Profesor de la Universidad de Colombia del Sur en su departamento natal de Huila, Colombia, Dussán ha centrado gran parte de su trabajo académico y tiempo personal en los daños socioecológicos generalizados causados ​​por la mega represa El Quimbo, recientemente construida. Como parte de este esfuerzo, fundó Asoquimbo, una organización local que da una voz coherente de resistencia a los afectados negativamente por El Quimbo. Dussán también se desempeña como líder dentro del Movimiento Colombia Ríos Vivos (Ríos Vivos), que ha resistido otros proyectos de megapresas en todo el país, como el muy difamado proyecto Hidroituango en el departamento de Antioquia e Hidrosogamoso en el departamento de Santander.

Desde su creación en 2008, El Quimbo se ha enfrentado a una pronunciada resistencia local (de hecho, una presa propuesta en el mismo sitio ya había sido rechazada en 1997 por preocupaciones sociales y ambientales). Si bien la represa Betania, que inició operaciones en 1987 sin licencia ambiental y cuyo embalse se encuentra a solo 12 kilómetros río abajo de El Quimbo, ya hizo mucho daño ecológico directo al Alto Magdalena y sus especies de peces migratorios, la impunidad con la que El Quimbo fue construido y sigue siendo operado por la poderosa multinacional italo-colombiana ENEL-EMGESA ha provocado indignación.

El Quimbo, de 151 metros de altura y 400 megavatios, también “sirve como parte de la base de un modelo agroindustrial y extractivista nacional, proporcionando energía a las disruptivas operaciones petroleras y mineras locales y aguas abajo, que pronto incluirán el fracking”, dice Dussán. . "Todo está conectado".

Cuando se construyó El Quimbo, su embalse inundó 80 kilómetros cuadrados de bosques y tierras agrícolas fértiles, desplazó a unas 450 familias y mató los medios de vida de los pescadores río abajo. Las perturbaciones ecológicas continuaron aumentando después de que se completó la presa. La investigación ha demostrado que El Quimbo ha alterado aún más el flujo de sedimentos y nutrientes, los niveles de agua, la migración de peces, los niveles de temperatura y oxígeno y la calidad general del agua río abajo y dentro de su reservorio invadido por tilapia.

“ANLA [Autoridad Nacional de Licencias Ambientales] y ENEL-EMGESA siguen sin rendir cuentas por el daño generalizado que han causado”, dice Dussán, quien escribió un libro titulado El Quimbo: extractivismo, despojo, ecocidio y resistencia. “En Asoquimbo seguimos luchando por la reparación de los miles de agricultores y pescadores afectados en Huila, Colombia”.

La lucha en curso contra las violaciones manifiestas de los derechos de las comunidades locales y el desprecio por las evaluaciones de impacto social y ambiental ha contribuido a aumentar la conciencia pública sobre la cuestión de las megapresas. También ha establecido ciertos protocolos legales y precedentes de consultas previas y reparaciones a las comunidades impactadas, y ha generado resistencias a otros megaproyectos propuestos en todo el país. “Uno de nuestros mayores logros en la resistencia a El Quimbo es la concienciación sobre el daño de los megaproyectos y el modelo extractivista que está destrozando nuestro país”, dice Dussán.

Otra mega represa destructiva, Hidrosogamoso es un gigante de 190 metros de altura y 820 megavatios a lo largo del río Sogamoso que comenzó a operar en 2014. El río Sogamoso tiene su nacimiento en la confluencia de los ríos Suárez y Chicamocha, y también es alimentado por el río Chucuri, aguas arriba de la presa, aunque el enorme embalse de 70 kilómetros cuadrados de Hidrosogamoso ha alterado gravemente esta confluencia dinámica. Todos estos son ríos densamente sedimentados que se originan en las tierras altas de los Andes.

En respuesta a la represa, Dussán ayudó a los líderes locales a unificarse y organizarse bajo Ríos Vivos, y ha ayudado a guiar y consultar en su resistencia desde entonces.

“El río Sogamoso es uno de los afluentes más ricos en sedimentos de la cuenca del río Magdalena [MRB] y su represa ha causado impactos tanto locales como a escala de cuenca”, explica Luz Fernanda Jiménez-Segura, bióloga de la Universidad de Antioquia enfocada en peces tropicales de agua dulce. “La captura de sedimentos afecta los hábitats fluviales y los humedales río abajo, mientras que los cambios en la calidad del agua, los regímenes de flujo alterados y la fragmentación modifican las señales de reproducción [que están sincronizadas con los niveles de agua en el MRB] y las rutas de migración de varias especies de peces”.

Una especie de pez migratorio emblemático del MRB, el Prochilodus magdalenae, conocido como bocachico, recorre más de 1.200 kilómetros de ida y vuelta hasta las montañas andinas aguas arriba y de regreso a las tranquilas aguas de las llanuras aluviales y marismas aguas abajo conocidas como "ciénagas". El bocachico ha caído vertiginosamente en número en todo el MRB debido a una variedad de factores agroindustriales interconectados, incluidas las presas, pero se ha vuelto particularmente escaso dentro del río Sogamoso desde que se construyó Hidrosogamoso.

“La ciénaga El Llanito, que es alimentada directamente por el río Sogamoso y tradicionalmente es un hábitat importante para el bocachico, ha visto su vital pulso de inundación estacional alterado drásticamente por Hidrosogamoso, cambiando la dinámica de todo el ecosistema”, lamentó la Dra. Silvia López. -Casas, ecologista de agua dulce enfocada en peces migratorios, y colega del Dr. Jiménez-Segura.

“Bocachico, bagre y muchos otros peces abundaban aquí hace solo diez años antes de que comenzaran a construir ’El Monstruo’”, dice un líder local del pueblo pesquero de La Playa, aguas abajo de Hidrosogamoso, quien no ha sido identificado debido a preocupaciones de seguridad. “Teníamos buenas vidas y dietas saludables, y los turistas venían aquí para disfrutar y pescar. Ahora, como puede ver, no tenemos nada. ISAGEN [el propietario de la represa de propiedad colombiana] nos prometió empleo, pero todo lo que obtuvimos fue un río vacío y amenazas violentas para nuestra protesta ”.

Como en gran parte de Colombia, los líderes sociales y ambientales que han denunciado las injusticias de El Quimbo e Hidrosogamoso han sido amenazados, acosados ​​y algunos hasta asesinados.

Los impactos de El Quimbo (combinados con los de Betania) e Hidrosogamoso no solo los sienten las comunidades locales y los ecosistemas circundantes. La investigación a escala de cuenca ha estado descubriendo los impactos a gran escala de estas y otras represas en todo el MRB, con un enfoque en la conectividad hidrológica, la variabilidad hidrológica y los procesos a gran escala como la migración de peces y el transporte de sedimentos.

Héctor Angarita, un científico ambiental y de sistemas hídricos que actualmente trabaja en el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo y autor principal de un influyente estudio a escala de cuenca de 2018, me explicó recientemente cómo estas presas pueden causar "impactos acumulativos no lineales".

En el cauce principal del caudaloso río Magdalena, “Los impactos acumulativos de Betania y El Quimbo, por ejemplo en los regímenes de flujo del Magdalena, se pueden sentir cientos de kilómetros río abajo, lo que altera la funcionalidad del hábitat acuático de las especies de peces migratorios”, dice Angarita. “Hidrosogomoso también cambia sustancialmente los patrones naturales del agua en el río Sogamoso, incluso liberando grandes cantidades de agua en las estaciones en las que no debería haber agua. Esto impacta los hábitats biodiversos de la llanura aluvial del Magdalena Medio [como la ciénaga El Llanito] que dependen de la conectividad y la variabilidad hidrológica estacional ”.

Se han observado tendencias similares para el atrapamiento acumulativo de sedimentos en los embalses. “Aguas abajo de Betania, la pérdida de sedimentos es de alrededor del 80 por ciento debido a la acumulación de sedimentos atrapados en Betania y El Quimbo”, dice Angarita.

En Colombia no ha habido una consideración centralizada de los impactos acumulativos y a escala de cuenca. Las evaluaciones de impacto, cuando se realizan, históricamente se han concentrado solo en los impactos locales y directos. Gracias a las contribuciones de Angarita y sus colegas, eso ha cambiado. “Lo que creamos fue un marco que permitió incluir criterios para los impactos a nivel de la cuenca, especialmente los impactos acumulativos no lineales”, dice Angarita.

Los marcos a escala de cuenca ahora se han integrado en los modelos de licencias ambientales, con la intención de informar mejor la planificación regional. En los últimos años, ciertos proyectos propuestos e incluso algunas licencias que probablemente hubieran recibido el visto bueno hace solo 10 años, han sido denegadas debido a sus impactos proyectados a escala de cuenca.

Colombia todavía está siguiendo en gran medida un modelo extractavista ecológicamente poco sólido, y la energía hidroeléctrica probablemente seguirá siendo la principal fuente de energía para el país en el futuro previsible. Pero los esfuerzos combinados no lineales de profesores-activistas como Dussán e investigadores de sistemas integrados como Angarita están ayudando a cambiar el rumbo contra las mega represas en Colombia, allanando el camino para una transición energética más justa y sostenible.

Turning the Tide on Large-Scale Hydropower

In Colombia, activists and scientists are boosting mega-dam resistance by showing the cumulative impacts of these destructive projects.

DANIEL HENRYK RASOLT

April 21, 2021

https://www.earthisland.org/journal/index.php/articles/entry/turning-the-tide-large-scale-hydropower-colombia?fbclid=IwAR3POif0H8dAPzXsikF4w9vNua822Jip7I6joveZLM7cAkmT7oQDSkawCnU

 

 

 

EDUCACIÓN POPULAR EN Y DESDE LAS RESISTENCIAS DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN DEFENSA DE LA VIDA Y LOS TERRITORIOS.

EDUCACIÓN POPULAR EN Y DESDE LAS RESISTENCIAS DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES EN DEFENSA DE LA VIDA Y LOS TERRITORIOS.

 

Con motivo de la invitación a participar en el espacio “Café Pedagógico Virtual”, comparto algunas reflexiones sobre recuperación de la Memoria de las experiencias significativas, vividas y pensadas, sobre Educación Popular desde la década de los 70 hasta la actualidad  para comprender el sentido de las resistencias sociales como fuente de poder alternativo y espacio de construcción de una eco-sociedad humana como respuesta a la crisis civilizatoria y expresión política en oposición radical a toda forma de capitalismo verde.   

Las experiencias significativas de Educación Popular, vividas y pensadas, como parte de Movimientos Pedagógicos Alternativos, devienen de las resistencias sociales en América Latina y, específicamente, de Colombia, particularmente, de la década de los 60-70 y de las reflexiones sobre lo educativo, la pedagogía y el quehacer de los docentes a partir de los años 80, donde la Pedagogía Crítica tiene un papel fundamental para la superación de la desigualdad y la exclusión, la reivindicación y dignificación de la labor pedagógica, el rescate del valor ético y político en la prácticas pedagógicas, no solo en los espacios de la educación formal, si no en todos los escenarios socioculturales en donde se desarrollan procesos de transformación de las personas y su realidad como los Movimientos Sociales.

Un momento de ruptura ideológica surge a principios de los 70 donde confluyeron acciones de resistencia orientados por diversas organizaciones de izquierda: Los obreros petroleros dirigidos por la Unión Sindical Obrera realizan huelga por la nacionalización de las concesiones Barco y Cicuco-Violo y contra las violaciones a la convención colectiva y la corrupción administrativa en el complejo industrial de Barrancabermeja (1971). Los estudiantes universitarios se movilizan en torno a un Programa Mínimo de defensa de la Educación Pública financiada por el Estado, contra el Plan Atcon (1971), recuperando el legado de la Reforma de Córdoba Argentina; el surgimiento de la ANUC (1968) y las marchas campesinas por la tierra (1972-1974); lucha de los docentes contra el Estatuto de Galán y por un Estatuto Docente que reivindicara el carácter profesional de los maestros (1972). Todos estos movimientos se fueron consolidando hasta alcanzar su máxima expresión en el Paro Cívico Nacional (1977) contra el Régimen Político de Alfonso López Michelsen y que hoy confluyen en los levantamientos populares de América Latina contra El modelo neoliberal extractivista, minero energético, agronegocios, capitalismo verde (Proyectos REDD y Bonos de Carbono).

En este contexto, la Federación Colombiana de Educadores, en 1975, experimentó un cambio sustancial en su dirección y asumió como banderas de lucha el Estatuto Docente, su fortalecimiento como Federación Única de Educadores y el impulso de la Central Única de Trabajadores de Colombia, CUT.

En 1975, se iniciaron Talleres de Formación de Docentes, en Florencia Caquetá, orientados al impulso de las nuevas políticas decididas por FECODE, que incluía el cuestionamiento a la visión estructural funcionalista de la educación, de las prácticas pedagógicas tradicionales y el posicionamiento de las nuevas visiones sobre lo educativo como la Teoría de la Reproducción que concebía la  escuela como un aparato ideológico de Estado que según Althusser su función es reproducir las relaciones sociales de producción; la crítica a la teoría reproduccionista que plantea que el poder no es nunca unidimensional, ejercido como un modo de dominación sino también como un acto de resistencia y que según GRAMSCI, la educación juega un papel en la creación del poder alterno que responde al poder hegemónico dominante, hasta incursionar en la Educación Popular Freiriana concebida como un proceso colectivo mediante el cual los sectores populares llegan a convertirse en sujeto histórico gestor y protagonista de un proyecto liberador que encarne sus propios intereses de clase (Peresson, Mariño y Cendales Lola, 1983), donde confluimos directivos de Fecode y el investigador Marco Raúl Mejía. Este proceso se extendió por todo el país donde participaron todas las organizaciones de maestros en la construcción colectiva del Estatuto Docente lo que implicó un cambio conceptual desde “sólo si cambia el sistema cambiará la educación” por “Educar y Luchar por la Liberación Nacional”

En 1977, se realiza la histórica huelga por la profesionalización del magisterio, destacándose la participación de los docentes del Huila, desde la básica hasta la universitaria. Y dos años después se logra el Estatuto Docente -1979- que igualó en dignidad y salario a los maestros de primaria con los de secundaria, estimuló su profesionalización y actualización académica con el escalafón y la estabilidad laboral para generar mayor autonomía intelectual de los docentes.

Durante este periodo destaco la capacidad de movilización y concertación entre los maestros del Proyecto de Estatuto Docente, donde se cumplieron múltiples jornadas de reflexión-acción- participativa (Fals Borda) desde centros escolares, las asambleas de los sindicatos de cada departamento, las Plenarias de delegados convocadas por FECODE que involucraron la presencia significativa, especialmente, de los padres de familia y el respaldo de la ciudadanía.

Participé en múltiples conferencias sobre el proyecto de Estatuto en varias localidades del país y en la organización del magisterio. Recuerdo que como directivo de FECODE contribuí en la creación de la Subdirectiva del Sindicato de Maestros de Santander, en el municipio de Bolívar.  

El logro de la profesionalización y la estabilidad de los docentes fueron determinantes para avanzar en la construcción del Movimiento Pedagógico y la defensa de la Educación Pública contra la imposición estatal de la reforma curricular (diseño instruccional) y el mapa educativo. 

La recuperación de la pedagogía, la autonomía intelectual de los maestros, su liderazgo social y político, la dignificación de su profesión, el reconocimiento de su quehacer como trabajador de la cultura, profesional e intelectual de un saber y actor organizado sindicalmente que lucha por sus reivindicaciones económicas y laborales y como ciudadano sujeto de derechos y defensor de la soberanía fueron, en síntesis, los fundamentos del Movimiento Pedagógico.

En el Departamento del Huila asumí durante 8 años, a partir de 1984, la dirección del Centro de Estudios e Investigaciones Docentes, CEID-ADIH.  La apropiación de los fundamentos pedagógicos, articulados con experiencias significativas como la Escuela Popular Claretiana, la Escuela Popular de Aipe, el Programa de Alfabetización Progresemos, nos permitió darle una estructura dinámica y flexible al Centro de Estudios, dando prioridad a las innovaciones pedagógicas, las reflexiones sobre lo pedagógico y el estudio de una Ley de democratización de la Educación. 

Fueron múltiples las acciones desarrolladas entre las que se destacan los Talleres de Autogestión Capacitadora, de Innovaciones Pedagógicas e Investigación Educativa, Seminarios de Formación de Docentes, formulación de Planes de Desarrollo Educativo y la realización de la Primera Asamblea Pedagógica Regional. Además de nuestra reconocida participación en múltiples eventos de reflexión pedagógica convocados por el CEID-FECODE. 

El CEID- ADIH fue un espacio abierto, participativo y crítico, de articulación, reflexión y diseminación de múltiples experiencias sobre el quehacer educativo y pedagógico de los docentes del Huila. Cuestionó viejos paradigmas y prácticas pedagógicas y estimuló, además, la vinculación de algunos docentes de la Universidad Surcolombiana para formular iniciativas como el Programa de Comunicación y Creatividad para la Docencia, el fortalecimiento de la investigación en Educación Popular y en la realización de programas de Formación Pedagógica para la Transformación de Conflictos y la Construcción de Ciudadanía. Se reconoce el sentido que tiene para los educadores y las comunidades las investigaciones sociales que surgen de la dinámica de la movilización social y pedagógica con metodologías participativas de interacción de saberes desde la acción.

En este contexto de luchas sociales y del Movimiento Pedagógico se explica nuestra participación en diferentes procesos investigativos destacando la adhesión a la Pedagogía Liberadora de Freire que plantea el diálogo y la investigación como soportes fundamentales del proceso educativo. Invita a los actores del proceso educativo a formar sujetos críticos y reflexivos, con conciencia colectiva de cambio, de transformación; a que se parta de su práctica concreta, se vaya a la teoría y se vuelva a la práctica transformada. 

Como Investigador del Grupo Interuniversitario de Trabajo en Educación Popular de Adultos (Uniantioquia, Usco, Univalle, UPN, Unicauca) participé del Macroproyecto de Investigación sobre Experiencias Significativas en Educación Popular de Adultos en Colombia. OEA-PMET-Colciencias. 1988-1995 que se ocupó de la sistematización de estudios de caso, como el Centro Comunitario Timanco de Neiva, desde las lógicas internas de los participantes para derivar pautas para la educación Popular de Adultos y, entre ellas, la construcción de modelos pedagógicos de EP tanto en los aportes conceptuales como metodológicos.

Grupo Alianza: Universidad de los Andes, Universidad Autónoma de Manizales, Red Prodepaz, Asociación de Fundaciones Petroleras (AFP), Universidad de Harvard-Colciencias. Proyecto de investigación “Empoderamiento de las comunidades desde los programas de desarrollo y paz y las fundaciones petroleras”, donde compartimos con el profesor Aldemar Macías. El objeto de la investigación fue describir y comprender el significado de las experiencias de la Educación Popular para la Democracia y la Paz.

Una de las experiencias fue la sistematización del Diplomado en Formación Pedagógica para la transformación de Conflictos y la Participación Ciudadana, referida a los escenarios, actores, propósitos, bases conceptuales y metodología y los resultados que se evidenciaron en El Mapa de Conflictos, La socialización de Estudios de Caso y los hechos públicos de paz.

Este Diplomado fue producto de un Convenio entre la Universidad Surcolombiana a través de la Facultad de Educación y la Gobernación del Huila y se desarrolló en las 10 Comunas de Neiva y los Municipios de Aipe, Campolegre, Palermo, Rivera, Tello y Villavieja. Participaron como especialistas William F Torres, Miriam Oviedo, David Plata, Esperanza Cabrera, Isabel Cristina Gutiérrez con 10 asesores de campo, estudiantes de Educación para la Democracia y Comunicación Social y Periodismo y Lengua Castellana.

Se formaron aproximadamente 400 líderes, ediles, miembros de Juntas de Acción Comunal, Comités Cívicos, Veedores, personeros estudiantiles, profesores en ciencias sociales, entre otros.

Entre las conclusiones se destaca que la formación en y para el conflicto se fundamenta en lo que Freire denominó “la pedagogización de la política y la politización de la pedagogía” y que debe partir de la comprensión de la unidad compleja de la naturaleza humana, las características cerebrales mentales y culturales del conocimiento humano y las formas de comunicación y expresiones simbólicas para propiciar el autorreconocimeinto de la identidad personal y cultural, individual y colectiva.

La Investigación El Quimbo, extractivismo, despojo, ecocidio y resistencia, publicado en el 2017 fue producto de 10 años de trabajo. Se propuso comprender cómo la lógica de acumulación de capital basado en la implacable competencia explica la destrucción de los equilibrios naturales y la intensificación de la disputa global por los Bienes Naturales y Culturales Comunes -BNCC- entre dos proyectos: uno que resiste por la autoafirmación, la soberanía, la autonomía y el poder territorial para el Buen Vivir y otro, por el control corporativo de nuestros territorios sustentado en el modelo extractivista, financiarista que despoja a las comunidades, destruye los territorios con potencialidad agroalimentaria, menoscaba la soberanía territorial, afecta las cuencas hídricas, deteriora los suelos fértiles y depreda la biodiversidad a manos de empresas transnacionales y multinacionales que exportan sus ganancias sin importar la destrucción de nuestros ecosistemas.

Educar en y desde las resistencias como fuente de poder alternativo y espacio de construcción de una eco-sociedad humana como respuesta a la crisis civilizatoria y expresión política en oposición radical a toda forma de capitalismo verde. Las resistencias se expresan en la movilización contra la imposición de los megaproyectos en los territorios y a los espacios comunitarios donde permanece la vida, como la autogestión comunitaria de modelos de aprovechamiento de los bienes comunes, en procesos agroecológicos y de recuperación de semillas, en la producción de energías alternativas, en la recuperación del trueque y de mercados locales, en la agricultura urbana, en distintas formas de movilidad sustentables, en diálogos entre el campo y la ciudad, en la recuperación de la ancestralidad, de reservas campesinas agroecológicas y productivas, de procesos educativos desde el saber popular y ambiental y para la construcción colectiva de conocimiento. 

Destaca cómo las “víctimas del desarrollo” se transforman en actores de la resistencia y el conjunto de acciones que desde lo local hasta lo global se van tejiendo para transformar un conflicto de intereses antagónicos, entre los actores de la resistencia y los del Estado corporativo, donde la única posibilidad de defender el territorio y la vida es el fortalecimiento permanente de la movilización social y su articulación con los procesos de resistencia contra el extractivismo a nivel nacional e internacional.

La reconstrucción del proceso histórico de la resistencia contra el extractivismo y, específicamente, contra el PHEQ parte de reconocer las visiones de resistencia desde sus actores y los imaginarios que pretenden ser destruidos y /o silenciados a través de todo el proceso de disputa por el control territorial, donde, en una interacción de conocimientos, saberes, experiencias de organización y acción se van formando otros referentes de identidad individual/colectiva, contra la explotación, exclusión, discriminación, despojo, desplazamiento, ecocidio y destrucción del Patrimonio Cultural Común y al mismo tiempo, construcción de poder y autogobierno de los sectores subalternos, actores ecosociales plurales, que se oponen a la imposición de megaproyectos minero energéticos de las corporaciones transnacionales para la acumulación de capital.

Participar en la resistencia y reconstruir lo vivido hace visible y comprensible los aprendizajes y retos para avanzar en la construcción de otra alternativa al capitalismo. El proceso de investigación desde la acción permitió rescatar la dimensión histórica de la resistencia desde el colonialismo hasta el neocolonialismo. La resistencia lleva implícita una alternativa de poder. Es decir, es fuente de nuevo derecho y de nuevas formas de relacionarnos con la naturaleza y con nosotros mismos desde una perspectiva colectivista, entendiendo que las diferencias individuales, también son producto de la forma como interactuamos: de "cada quien según su capacidad a cada quien según su necesidad" (Marx). La resistencia desde lo local contra el PHEQ hace parte de la lucha global contra el modelo extractivista de reprimarización de la economía y sus proyectos megamineros e infraestructurales y la necesidad de construir un nuevo Sujeto Ecosocial Plural y el Poder Territorial.

Desde la resistencia nos apropiamos del paradigma ecocéntrico de las relaciones naturaleza humanidad contra los discursos de “desarrollo sostenible” que hacen parte del pensamiento ambientalista de mercado para el fortalecimiento del capitalismo verde corporativo. El argumento central es que el “crecimiento” infinito, sustentado en el valor de cambio, se soporta, de una parte, en la extracción intensiva de los BNCC, es decir, el ecocidio y, de otra, la explotación de la fuerza de trabajo y la acumulación por despojo que tiene por objetivo mantener el sistema actual, trasladando a los sectores empobrecidos la crisis de sobreacumulación del capital, razón por la cual hablar de responsabilidad social empresarial desde la perspectiva del mercado es otra forma de alienación. La comprensión de estos fenómenos es fundamental para rechazar las propuestas que desde muchas ONGs plantean como estrategia la “negociación con las transnacionales” que equivale a la subordinación (asimetría) de “las víctimas del desarrollo” (objetos de mercado) a las corporaciones, donde el Estado, que formalmente se reconoce como garantista de derechos, asume su función real de Estado Corporativo que legisla para la acumulación por desposesión.

La deslocalización del capital intensifica la disputa por el control territorial entre las corporaciones transnacionales para hacer negocios y los actores sociales que habitan sus territorios y defienden su permanencia en los mismos donde construyen sus proyectos de vida.

Esa disputa conduce a la territorialización de las resistencias y su articulación a nivel glocal donde se construye el nuevo sujeto político (indígenas, afros, campesinos, obreros, etc) y su poder popular territorial donde se plantea una ruptura radical con la concepción de partidos de vanguardia y de movimientos sociales sectoriales (fraccionados) donde las nuevas relaciones de poder se construyen desde movimientos ecosociales que buscan liberarse de la ideología productivista del desarrollo y el progreso y se oponen a la expansión infinita del modo de producción y consumo capitalista y/o burocrático que destruye la naturaleza.

El reconocimiento del trabajo de la organización social, en este caso Asoquimbo, obedece fundamentalmente a la visión de resistencia que recupera el conocimiento estrechamente ligado a la transformación de las condiciones materiales y simbólicas de la vida, donde se supera la epistemología centrada en la razón instrumental, por las epistemologías que desde el sur construyen y se apropian de los saberes ancestrales y de los conocimientos que otorgan validez a las prácticas cognitivas de las clases sociales y de los pueblos que han sido históricamente victimizados, explotados y oprimidos, por el colonialismo y el neocolonismo.

Además, por sus aportes a la construcción de una Agenda Común y de un movimiento nacional de resistencia articulado a nivel internacional que confronta el modelo extractivista, depredador de la vida y la naturaleza y propone  la sustitución progresiva de la cultura fósil y otro modelo de producción, distribución y gestión de la energía y de definición de prioridades, soberano y autónomo, gestionado por las comunidades y que responda a sus necesidades, sustentado en otras alternativas como la energía solar, eólica, que no afecten los derechos fundamentales individuales y colectivos y, especialmente, el ambiente sano.

Las investigaciones surgidas desde las resistencias nos han permitido profundizar en la necesidad de avanzar en una alternativa pedagógica ecocultural en el contexto actual de crisis de la civilización y del sistema capitalista, de su productivismo y consumo sin límites para acumular capital, que forme seres humanos para la defensa de la vida, donde la producción de los conocimientos sea compartido con las familias, las comunidades, los movimientos sociales.

Donde la enseñanza esté relacionada con la comprensión de la naturaleza como ser vivo y el impacto de los ecosistemas como fuente del Buen Vivir. Pero al mismo tiempo en la interacción del aprendizaje con los contextos naturales y sociales.

En ese sentido, los actores educativos asumen su identidad como seres sociales transformadores de la realidad, quienes organizan los currículos y saberes participativamente a partir de los diferentes subsistemas del entorno natural y social que intervienen en el proceso de construcción colectiva del conocimiento y de los saberes.

¿Cuál sería la estructura del proceso pedagógico ecocultural?

Intencionalidad transformadora (dimensión filosófica) o fin de la formación: Construcción individual/colectiva del Proyecto de Vida.

Lo esencial, es la opción básica de transformación de un mundo marcado por la injusticia, el desequilibrio y la desigualdad. Es la disposición a trabajar por la construcción de una nueva sociedad, sin excluidos, donde exista la posibilidad y la oportunidad de una vida digna para todos (Peresson, Mariño, Cendales, 1983), (Cadima, 1990). Esto supone un entendimiento claro y a fondo sobre el proyecto social dentro del cual se inscribe y de las acciones a través de las cuales los actores se empoderan para luchar por esa transformación (Núñez, 1985), (Jara, 1986).

Pertinencia Social de los contenidos (dimensión epistemológica,) relacionada con la construcción del conocimiento y los saberes para el empoderamiento social fundamental para la transformación de las condiciones sociales de existencia.

El punto de partida es el mundo de lo real desde donde se construyen los movimientos de resistencia, alternativos, que reconocen que la organización misma es educadora. Los actores sociales organizan cooperativamente la coproducción del conocimiento mediante un proceso de planeación que incluye, la exploración de los problemas y conflictos del contexto natural y social, sus expresiones simbólicas, la sistematización, la socialización, la acción transformadora y la valoración como praxis social. (Celestín Freinet, Paulo Freire, Fals Borda IAP)

La construcción colectiva de prácticas, saberes, conocimientos y acciones ocurre, especialmente, en medio de situaciones de conflicto, razón por la cual se reconoce la pedagogía del conflicto, donde la resistencia es concebida como acción argumentada y propuesta alternativa, referente de identidad individual/colectiva que implica oposición radical contra toda forma de poder, explotación, exclusión, discriminación y, al mismo tiempo, construcción de poder y autogobierno de los sectores subalternos. La resistencia como referente de análisis expresa la lógica de confrontación de poderes y la forma como pretenden legitimarse en la práctica social.

La organización de los contenidos debe fundamentarse en una visión ecocéntrica de  la relación entre naturaleza y cultura, además de la comprensión del contexto en otra forma de Planeación y Transición socioecológica, es decir, “de volver a aprender a planificar nuestras economías en función de nuestras prioridades colectivas y no en función de criterios de rentabilidad". Una transición desde lo público y lo comunitario hacia las energías renovables, la agroecología, una agricultura campesina biológica basada en unidades familiares, cooperativas o granjas colectivas, contra los agronegocios.

Los núcleos problemáticos básicos: El extractivismo y diferentes factores que aumentan el surgimiento de las zoonosis (enfermedades transmitidas de animales a humanos): deforestación y cambios en el uso del suelo, el comercio ilegal de la vida silvestre, la agroindustria y la agricultura y ganadería intensivas, la resistencia antimicrobiana, la crisis climática, la transición energética, etc.

Núcleos esenciales relacionados con la estructura ecológica principal, en sus componentes de suelo, agua, biodiversidad, paisaje, y su incidencia negativa en el cambio climático y en la generación de riesgos en las vidas humanas, derivada del extractivismo.

Relaciones pedagógicas (dimensión pedagógica)

El punto de partida, a mi juicio, es comprender que toda relación pedagógica es una relación de poder, de control y de dominio. En el contexto del capitalismo y su expresión neoliberal, la relación pedagógica, está mediada por la mercantilización de la vida en general y del conocimiento en particular.

Se trata de romper con las relaciones de dominio, (vigilar y castigar) de las asimetrías educador estudiante/comunidad por relaciones de cooperación, intersubjetivas, dialógicas "nadie enseña a nadie, nos educamos en comunidad". (Freire)

Lo pedagógico se asume desde las pedagogías liberadoras, como la ecocultural, fundamentadas en los postulados básicos formulados por Freire e intentan superar a la pedagogía crítica por cuanto asumen lo pedagógico como una reflexión específica de los procesos de organización de cualquier actividad educativa teniendo en cuenta que muchas de ellas son movimiento social al mismo tiempo que práctica educativa (Gutiérrez, 1985; Jara, 1986; Mejía, Awad, 2000; Núñez, 1985)

La pregunta por la exclusión, la segregación, la marginación, la desigualdad y la represión está presente en los procesos metodológicos, es decir, se lee la realidad para transformarla, no simplemente para comprenderla. Por ello, la propuesta metodológica debe contener formas específicas que den cuenta de los procesos de empoderamiento de los excluidos a través del hecho educativo como materialización del proyecto de emancipación social.

La participación es el eje del proceso de coproducción del conocimiento y los saberes. Se concibe como la ruptura, por medio de vivencias, de la relación asimétrica de sujeto a objeto de sumisión, dependencia, explotación y opresión que existe entre las personas, los grupos y las clases sociales (Fals, 2000).

Impacto individual y colectivo (dimensión psicosocial). Es la valoración individual/colectiva del proceso donde es fundamental comprender cómo se produce la individuación de lo social y el crecimiento por efecto de la zona proximal de desarrollo. (Vigotsky).

Para evaluar el impacto se requiere del seguimiento que da cuenta del desarrollo de la actividad y del cumplimiento de las tareas planificadas por sus miembros en los diferentes momentos para lograr ese progresivo empoderamiento, razón por la cual las prácticas educativas son procesos de transformación permanente en la vida de los actores y de las comunidades de acción.

El seguimiento debe tener muy claro la naturaleza de los conflictos y las formas de resolverlos de tal manera que pueda entender y colocar sus transformaciones en un ámbito que permita su crecimiento y su empoderamiento a través de su constitución, su acción y su vinculación como actor social.

También es básico para avanzar en los procesos de sistematización e investigación específicas como el trabajo de producción teórica permanente, especialmente en estos momentos en que el auge neoliberal insiste en la pérdida del sentido de la acción crítica y el marcado énfasis empírico que ha predominado en el desarrollo del quehacer de la educación (Mejía, Awad, 2003).

La resistencia en lo personal significa un escenario donde se construyen y/o confluyen las memorias ejemplares. Las que hoy reafirman el verdadero sentido de la vida, de la ruptura y el encuentro desde nuestra presencia en la Huelga Petrolera de 1971 en Barranca, en las Marchas Campesinas desde el Sur, en las movilizaciones creativas de los maestros desde las regiones hasta el centro, en las manifestaciones por la autonomía y democracia universitarias y la que hoy resume el sentido de pertenencia y soberanía: la defensa de nuestro territorio, el agua, la biodiversidad, y el Poder de las Comunidades.

Por las anteriores razones, mi mejor homenaje a “las víctimas del desarrollo” es convocarlos siempre a resistir porque ‘quien no lucha, jamás comprenderá el sentido de la vida’.

Miller Armín Dussán Calderón

Fundador y directivo asesor de Asoquimbo.

 

 

REPARACIÓN DE “VÍCTIMAS DEL DESARROLLO” DEMANDA VERDAD, JUSTICIA Y NO REPETICIÓN

REPARACIÓN DE “VÍCTIMAS DEL DESARROLLO” DEMANDA VERDAD, JUSTICIA Y NO REPETICIÓN

 

Intervención de Miller Dussán, fundador de Asoquimbo, durante el Acto de Reparación realizado en Gigante Huila el 20 de septiembre de 2024

En este lugar, presidente Petro, donde  aún se escucha el eco de la Voz de Matambo recuperada por Mirthayú y se rememora la existencia de la emblemática Ceiba de la Libertad, sembrada en octubre de 1851 en el parque principal de Gigante por orden del presidente José Hilario López para celebrar la abolición de la esclavitud en Colombia,  el Gobierno Nacional nos convoca al Acto de Reparación de Victimas del Estado y de la transnacional ENEL, con la entrega de tierras, después de 15 años de impuesto a través de la fuerza la construcción del Proyecto Hidroléctrico El Quimbo por el expresidente Alvaro Uribe quien nos anunció “El Quimbo va porque va”, de manera dictatorial.

El Acto coincide con el fallo de nulidad parcial de la Licencia Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico por parte del Consejo de Estado al reconocer una de las pretensiones de la demanda interpuesta por el Centro de Estudios para la Justicia Ambiental Tierra Digna y la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo Asoquimbo consistente en que al momento de la expedición de la Resolución 0899, no existían tierras en el área de influencia directa del proyecto aptas para desarrollar actividades agrícolas. Para la Sala, la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y del Plan de Manejo Ambiental (PMA) del PHEQ presentó deficiencias “en razón a que no caracterizó adecuadamente los impactos socioeconómicos del proyecto El Quimbo, en el componente productivo del sector agrícola, y más grave aún, no estableció obligaciones apropiadas para compensar tales afectaciones”.

Como consecuencia de la aprobación irregular de la Licencia, sin la participación social, sin el Diagnóstico Ambiental de Alternativas, sin la sustracción del área protectora de la Amazonía, diversos sectores sociales, entre los que hoy se encuentran aquí, fueron presionados a abandonar sus territorios, fenómeno denominado “desplazamiento por desarrollo” o acumulación por despojo, generando “víctimas del desarrollo”, debido a la destrucción de los medios de vida y por el desplazamiento al que se someten de manera forzada. Varias de estas poblaciones, presidente, también fueron víctimas del conflicto armado.

El despojo y el ecocidio conducen a una situación de violación múltiple de derechos, entre ellos, el Derecho a vivir dignamente en el Territorio, que impacta a su vez sobre un número masivo de personas, por la destrucción de la actividad agrícola y de toda la cadena productiva, sin garantías de restitución de la misma y del cumplimiento de las compensaciones y obligaciones establecidas en la Licencia Ambiental.

El Estado y la transnacional ENEL, utilizaron todas las formas para justificar la imposición del negocio a nombre del progreso como el engaño, la estigmatización, las amenazas, las demandas judiciales contra el derecho a la protesta social y la violencia institucional.

No obstante, las Victimas respondieron con la creación de la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo, Asoquimbo y declararon la Resistencia Civil Permanente, Pacífica y Argumentada, contra  la construcción de la represa El Quimbo y el modelo extractivista minero energético de acumulación por despojo, por la Defensa del Territorio, la Biodiversidad Natural y Genética, el Macizo Colombiano y los derechos de las comunidades víctimas del PHEQ y reconoció como único interlocutor válido al Estado debido a que otorgó la Licencia Ambiental y, en consecuencia, debe responder por todos los daños económicos, socioambientales, culturales, incluidos los sobrevinientes causados por la Empresa ENEL y por su omisión al no cumplir con las obligaciones de seguimiento y los compromisos establecidos en dicha Licencia.

Múltiples acciones de investigación, movilización, comunicación, jurídicas fueron decisivas para que desde la institucionalidad a nivel local, regional, nacional e internacional se reconociera la validez de la resistencia como fuente de conocimiento y de poder de campesinos, pescadores y mineros artesanales, madres cabeza de familia, paleros, partijeros, entre otros, que hoy están en este lugar, expresando su indignación por los daños irreparables causados a sus vidas y a los ecosistemas, pero al mismo tiempo con su rostro erguido de haber logrado el inicio de la ruta de reparación con la entrega de al menos 3000 hectáreas de tierras.

Toda reparación exige verdad, justicia y no repetición trátese de las víctimas del conflicto armado o las víctimas del desarrollo.

Hay que reconstruir desde los testimonios de las víctimas la memoria histórica de los conflictos ocasionados por el desplazamiento y el ecocidio causado por el estado en convivencia con las corporaciones transnacionales. Pero también desde los múltiples estudios que dan cuenta de dichos conflictos, tales como,  el Informe de Misión El Quimbo: megaproyectos, derechos económicos, sociales y culturales y protesta social en Colombia, de la CIJ que le da la razón a la organización al concluir que “Colombia violó los derechos a la participación, a la vivienda, a la alimentación, al agua, al trabajo, al salario digno y a la educación. Al no cumplir con sus deberes de protección y garantía de los derechos fundamentales y, por tanto, aceptar por lo menos pasivamente los actos de la empresa, el Estado es internacionalmente responsable. El Estado debe reparar integralmente a las víctimas y ofrecer garantías de no repetición”.

Pero igualmente la Sentencia T 135 del 2013 de la Corte Constitucional que ordena la reparación por vulneración de derechos y plantea otras alternativas de generación de energía.  El Decreto 1277 del mismo año que priorizó a las víctimas de ENEL y el Estado al establecer un programa especial de Dotación de Tierras; los cuatro Informes de Auditoría a la ANLA realizados por la Contraloría General de la República -CGR- donde se demandan investigaciones de carácter disciplinaria y penal por no ejercer sus funciones de seguimiento y actuar a favor de la Empresa y, múltiples trabajos que aportan a la reconstrucción de la verdad.

Para tal fin, señor presidente, se propone la instalación inmediata de una Mesa Nacional de Reparación de Víctimas de todos los proyectos energéticos, HidroItuango, Hidrosogamoso, Urrá, Salvajinas, Anchicayá, entre otros, que hacen parte del Movimiento Colombiano Ríos Vivos; de los proyectos de minería a gran escala; de agronegocios, de las víctimas del extractivismo verde como los Proyectos REDD, que han sido estafas por las empresas desarrolladoras con los denominados Bonos de Carbono, como viene ocurriendo en el Macizo Colombiano y en todo el país y que nos proponemos abordar en la COP16 porque no podemos aceptar que se continue mercantilizando la naturaleza en beneficio del capital transnacional.

Asoquimbo está dispuesta a contribuir con todo el proceso de reconstrucción de la memoria para que el Estado cumpla con su obligación de reparar a miles de víctimas del desarrollo. Pero al mismo tiempo a exigir que estas tierras sean destinadas a la producción agroecológica con garantías de asistencia técnica y de comercialización de sus productos como un aporte a la Soberanía y la Seguridad Alimentaria y a la defensa de la Vida, amenazada por el afán de producir y acumular riquezas al infinito contra los límites biofísicos del planeta, causando la mayor crisis socioambiental de la historia.

“Quien no lucha, Jamás comprenderá el sentido de la Vida”

 Muchas gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

REPARACIÓN DE “VÍCTIMAS DEL DESARROLLO” DE ENEL Y EL ESTADO EN EL HUILA

REPARACIÓN DE “VÍCTIMAS DEL DESARROLLO” DE ENEL Y EL ESTADO EN EL HUILA

 Foto victima de desalojo forzado en la Zona de El Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo

El Gobierno Nacional, a través de la Agencia Nacional de Tierras, anunció #mce_temp_url#que el 20 de septiembre de 2024 “iniciará la ruta de reparación de las víctimas del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo con la entrega de al menos 3000 hectáreas de tierras, después de 15 años de espera y de sacrificio”.

El anuncio coincide con el fallo de nulidad#mce_temp_url# parcial de la Licencia Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo por parte del Consejo de Estado al reconocer una de las pretensiones de la demanda interpuesta por el Centro de Estudios para la Justicia Ambiental Tierra Digna y la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo Asoquimbo consistente en que al momento de la expedición de la Resolución 0899, no existían tierras en el área de influencia directa del proyecto aptas para desarrollar actividades agrícolas. Para la Sala, la evaluación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y del Plan de Manejo Ambiental (PMA) del PHEQ  presentó deficiencias “en razón a que no caracterizó adecuadamente los impactos socioeconómicos del proyecto hidroeléctrico El Quimbo, en el componente productivo del sector agrícola, ni estableció obligaciones apropiadas para compensar tales afectaciones”.

Con la aprobación irregular de la Licencia Ambiental y la imposición del Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo por la empresa ENEL EMGESA y el Estado, diversos sectores sociales se vieron obligados a abandonar sus territorios fenómeno denominado “desplazamiento por desarrollo” o acumulación por despojo, generando “víctimas del desarrollo”, debido a la destrucción de los medios de vida y por el desplazamiento al que se someten de manera forzada. Varias de estas poblaciones también fueron víctimas del conflicto armado.

El desplazamiento forzado conduce a una situación de violación múltiple de derechos, sean ellos de tipo civil y político, o de tipo económico, social y cultural, que ocurren a su vez sobre un número plural y masivo de personas, razón por la cual surge Asoquimbo que desde su fundación declaró la Resistencia Civil Permanente contra la construcción de la represa El Quimbo por la Defensa del Territorio, la Biodiversidad Natural y Genética, el Macizo Colombiano y los derechos de las comunidades víctimas del PHEQ y reconoció que el único interlocutor válido es el Estado debido a que otorgó la Licencia Ambiental y, en consecuencia, debe responder por todos los daños económicos, socioambientales, culturales, incluidos los sobrevinientes causados por la Empresa ENEL y por su omisión al no cumplir con las obligaciones de seguimiento y compromisos establecidos en dicha Licencia.

En coherencia con lo anterior, Asoquimbo, Tierra Digna y RIDH Peticionan#mce_temp_url# a la ONU Evaluar el Caso del Quimbo ante las graves violaciones a los Derechos Humanos por parte del Gobierno Colombiano y la Empresa ENEL. 

Además, La Comisión Internacional de Juristas -CIJ- Informe de Misión El Quimbo: megaproyectos, derechos económicos, sociales y culturales y protesta social en Colombia, le da la razón a la organización al concluir que “Colombia violó los derechos a la participación, a la vivienda, a la alimentación, al agua, al trabajo, al salario digno y a la educación. Al no cumplir con sus deberes de protección y garantía de los derechos fundamentales y, por tanto, aceptar por lo menos pasivamente los actos de la empresa, el Estado es internacionalmente responsable. El Estado debe reparar integralmente a las víctimas y ofrecer garantías de no repetición”. https://www.refworld.org.es/pdfid/57f795ac1c.pdf.

La reparación anunciada por el Gobierno con la adjudicación de tierras demandada por Asoquimbo desde su fundación es el resultado de 15 años de resistencia argumentada, reconocida a nivel institucional por la Corte Constitucional en la Sentencia T 135 del 2013, en el Decreto 1277 de 2013 que priorizó a las víctimas de ENEL y el Estado al establecer un programa especial de Dotación de Tierras; en cuatro  Informes de Auditoría a la ANLA realizados por la Contraloría General de la República -CGR- donde se demandan investigaciones de carácter disciplinaria y penal por no ejercer sus funciones de seguimiento y actuar a favor de la Empresa y que producto de las movilizaciones recientes obligaron al gobierno actual a reparar en parte a las víctimas al incluirlas en el Programa de Reforma Agraria.

Es el inicio de una ruta de reparación de daños causados por ENEL y el Estado que se espera con la orden del Consejo de Estado a la ANLA de modificar la Licencia Ambiental realizar los estudios necesarios para valorarlos y cuantificarlos con la participación de las víctimas del desarrollo.