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Miller Armín Dussán Calderón

PROYECTO DE MODIFICACION DEL CAPITULO VII DEL ESTATUTO GENERAL DE LA UNIVERSIDAD SURCOLOMBIANA

CAPITULO VII

DEL RECTOR


ARTÍCULO 27: Modificado. Acuerdo No.015 del 14 de abril de 2004, Artículo 1º. El artículo 27 del Estatuto General de la Universidad Surcolombiana quedará así:


El rector es el representante legal y primera autoridad ejecutiva de la Universidad Será designado por el Consejo Superior Universitario y es el responsable de la dirección académico-administrativa, de acuerdo con lo consagrado en el Estatuto General de la Institución.


El cargo de rector es incompatible con el ejercicio profesional y el desempeño de otro cargo público o privado. No podrá ser rector de la Universidad Surcolombiana quien ejerza funciones de dirección, administración y gobierno durante los tres - 3 -  meses anteriores a la elección.


El periodo del cargo de rector será de cuatro (4) años, con la posibilidad de reelección no consecutiva por una sola vez.


ARTÍCULO 28: CALIDADES Y REQUISITOS.- Para ser rector de la Universidad Surcolombiana se requiere:


1. Ser ciudadano colombiano en ejercicio o extranjero residente legalmente en Colombia.


2. Poseer título profesional universitario y de postgrado en el nivel de Maestría o Doctorado. Las Especializaciones clínicas en Medicina Humana y Odontología son equivalentes a Maestrías. Los títulos obtenidos en el exterior deberán estar convalidados por la autoridad competente.  


3. Acreditar experiencia en docencia o investigación a nivel universitario  no menor a cinco (5) años y administrativa no inferior a tres (3) años en cargos de nivel directivo o ejecutivo.


4. No haber sido condenado penalmente, salvo por delitos políticos o culposos, ni sancionado fiscal o disciplinariamente, ni en el ejercicio de su profesión, conforme a lo establecido en la ley.


5. No estar incurso en inhabilidades e incompatibilidades establecidas en  la ley o en los estatutos de la Universidad Surcolombiana.


El cumplimiento de los requisitos aquí establecidos será verificado, por el Secretario General de la Universidad de acuerdo con los plazos fijados en el cronograma expedido por el Consejo Superior


ARTÍCULO 29: PROCESO DE ELECCION Y DESIGNACIÓN DE RECTOR.  El proceso de elección y designación del rector de la Universidad Surcolombiana se iniciará con la apertura de la convocatoria pública nacional y la fijación del respectivo Cronograma por parte del Consejo Superior.


Cada aspirante a rector se inscribirá ante la Secretaría General de la Universidad Surcolombiana, para lo cual deberá presentar la hoja de vida con los respectivos soportes y los certificados actualizados sobre antecedentes penales, fiscales y disciplinarios expedidos por las autoridades competentes.  Así mismo, deberá anexar la respectiva propuesta programática del aspirante la cual deberá estar en concordancia con el Plan de Desarrollo vigente de la Universidad Surcolombiana y con el Proyecto Educativo Universitario.


Los candidatos que cumplan los requisitos exigidos presentarán a la comunidad universitaria su propuesta programática y se someterán a un proceso eleccionario. El rector será elegido por la comunidad universitaria integrada por:


1. Estudiantes Regulares de programas académicos propios de la universidad.

2. Docentes de Planta, ocasionales  y catedráticos.  .

3. Personal administrativo de planta.


ARTÍCULO 30: El Consejo Superior designará como rector al candidato que obtenga la mayoría de votos de la comunidad universitaria.  El voto es directo, universal y secreto y tiene igual valor para cada uno de los integrantes de la comunidad universitaria, independiente del estamento al que pertenezca el sufragante.


PARAGRAFO : En este proceso de elección y designación se reconocerá el voto en blanco. Si el resultado del mismo es igual o superior a la mitad más uno del total de sufragios válidos, la elección será invalidada y el proceso deberá repetirse con candidatos diferentes a los que participaron en la elección.


ARTÍCULO 30B IMPOSIBILIDAD DE ADELANTAR EL PROCESO DE ELECCION Y DESIGNACION. Si una vez iniciado el proceso de elección y designación de Rector se presentaran alteraciones que impidan su normal desarrollo, el Consejo Superior procederá a ajustar el cronograma de tal manera que se garantice la continuidad del proceso establecido.


ARTÍCULO 31: Son funciones del Rector:


1. Llevar la representación legal de la Universidad como persona jurídica y defender sus derechos; trabajar por el engrandecimiento de la institución y nombrar apoderados judiciales y extrajudiciales, llegados el caso.

2. Cumplir y hacer cumplir las normas legales, estatutarias y reglamentarias vigentes.

3. Evaluar y controlar el funcionamiento general de la Universidad e informar de ello al Consejo Superior.

4. Someter a aprobación del Consejo Superior el proyecto de presupuesto de rentas y gastos, desglosado en asignaciones y ejecutarlo una vez aprobado y expedido.

5. Suprimido Acuerdo No.025 del 2 de julio de 2004,  Artículo 3º.

6. Nombrar y remover al personal administrativo y académico de la Universidad de acuerdo con las disposiciones legales y estatutarias y adoptar todas las decisiones concernientes a su administración que no estén expresamente atribuidas a otra autoridad.

7. Modificado. Acuerdo No.025 del 2 de julio de 2004, Artículo 3º. Nombrar decanos encargados hasta por un período de de tres (3) meses, prorrogables hasta por tres (3) más con autorización del Consejo Superior Universitario

8. Aplicar las sanciones disciplinarias que le correspondan por ley o reglamento, cumpliendo los requisitos exigidos en ellos.

9. Convocar la elección de profesores, estudiantes, y demás miembros que de conformidad con las normas legales y estatutarias deben hacer parte de lo cuerpos colegiados de la Universidad.

10. Someter a consideración del Consejo Superior el acuerdo mensual de gastos y el informe de ejecución mensual del presupuesto.

11. Rendir un informe anual al Consejo Superior sobre la gestión realizada y divulgarlo ante la comunidad universitaria.

12. Autorizar con su firma los títulos que la Universidad confiera.

13. Velar por todo lo relacionado con la conservación y la administración del patrimonio de la Universidad.

14. Proponer ante el Consejo Superior los reglamentos académicos, de personal docente, administrativo y estudiantil, de acuerdo a las disposiciones legales, previa consulta con los estamentos respectivos.

  15. Suscribir los actos y contratos necesarios para el cumplimiento de los objetivos de la Universidad, ateniéndose a las disposiciones legales vigentes, a los reglamentos de la Universidad y a los parámetros fijados por el Consejo Superior.

16. Ejecutar las decisiones del Consejo Superior.

17. Presentar para su aprobación al Consejo Superior Universitario, el plan de desarrollo de la Universidad y liderar su ejecución.

18. Adoptar procedimientos apropiados de planeación, programación, dirección, ejecución, evaluación y control de las actividades de la Universidad en concordancia con las políticas aprobadas por el Consejo Superior.

19. Presentar los proyectos y planes de inversión a las autoridades pertinentes.

20. Asegurar el desarrollo de los procesos necesarios para la acreditación de la Universidad en concordancia con lo dispuesto en el presente estatuto y las normas legales.

21. Las demás que señalen las disposiciones vigentes, las que le asigne el Consejo Superior y las que no están expresamente atribuidas a otra autoridad.


PARÁGRAFO 1: El Rector delegará en los Vicerrectores o Decanos, aquellas funciones que considere necesario en procura de la eficiencia administrativa, exceptuando las que le corresponden como nominador.


PARÁGRAFO 2: En caso de ausencia temporal, el Rector podrá mediante resolución, dejar encargado de la dirección de la Universidad a uno de los Vicerrectores, hasta un período no mayor de 30 días.


ARTÍCULO 32: Modificado. Acuerdo No.015 del 14 de abril de 2004, Artículo 8º.  El artículo 32 del Estatuto General de la Universidad  quedará así:


REMOCIÓN. De acuerdo con las causales, y observando los principios y procedimientos establecidos en la Constitución Política, en las leyes generales sobre la materia y en el Estatuto General de la Universidad, el Rector puede ser removido, destituido o suspendido por el Consejo Superior Universitario, con el voto favorable de las dos terceras partes de sus miembros; o removido por solicitud u orden de autoridad competente.


Así mismo el rector de la Universidad Surcolombiana podrá ser removido del cargo, por el Consejo Superior Universitario,  con el voto favorable de las dos terceras partes de sus miembros, cuando la revocatoria sea tramitada conforme a los mecanismos de participación ciudadana contemplados en la Ley.


PARÁGRAFO.  En caso de vacancia definitiva en el cargo de rector, el Consejo Superior Universitario designará uno encargado por un término no mayor a tres meses calendario, plazo dentro del cual el Consejo deberá adelantar un proceso de elección y designación de rector en propiedad de acuerdo con lo establecido en este Estatuto.  El encargo podrá ser prorrogado por causa justificada hasta por una sola vez por el mismo término.


De presentarse vacancia temporal, se designará al Vicerrector Académico o Administrativo en encargo por el término de la temporalidad.


Firmado,


Así fue el I Foro de El Quimbo: ¿crecimiento o desarrollo sostenible?

Así fue el I Foro de El Quimbo: ¿crecimiento o desarrollo sostenible?

Pulse click sobre este vínculo para apreciar las fotografías.

II FORO: “EL QUIMBO: ASUNTO ETICO Y POLITICO

Jueves 28 de Agosto de 8:30 a.m. a  12:00 m. en el Auditorio ‘Olga Tony Vidales' de la Universidad Surcolombiana, sede central, en la ciudad de Neiva

 

Las Comunidades presentes en el "Primer Foro El Quimbo: ¿Crecimiento o Desarrollo Sostenible?" organizado por la Plataforma Sur de Organizaciones Sociales, manifestaron su oposición al ‘negocio de El Quimbo', no solo por contundentes argumentos científicos, sino porque como está planteado, y fue reconocido por la misma multinacional Engesa, tiene como único propósito la generación rentable de energía para la empresa, sin que a nuestro departamento ni al país le genere ninguna ganancia económica, social, cultural ni ambiental.

En esta dirección las comunidades acordaron que antes de ser concedida la Licencia Ambiental por el Ministerio respectivo se debe conformar una Mesa Regional de Discusión y Formulación de Alternativas frente a las pretensiones de la multinacional, debatir en el Congreso Nacional los impactos que generaría la construcción de la represa en la Cuenca Alta del Río Magdalena, el fortalecimiento de la veeduría y la integración de un equipo interdisciplinario de investigación y consulta para que estudie y socialice los alcances y consecuencias que traería la construcción del Megaproyecto El Quimbo.

En razón de lo anterior, se aprobó la realización del II Foro "El Quimbo: Asunto Ético y Político" para que la dirigencia regional y nacional y los huilenses recordemos las lecciones aprendidas frente a la frustración que significó Betania: la construcción de un nuevo embalse para la generación de   energía no puede derivar de nuevo en ganancias solo para sus inversionistas, contratistas y políticos involucrados, y miseria y pobreza para el resto de los huilenses y las generaciones futuras que vivirán el rigor de  las alteraciones ambientales provocadas por este tipo de megaproyectos, tal y como lo hemos venido advirtiendo.

La mayor responsabilidad directa de estas consecuencias, que podrían evitarse, recaerán en las elites dirigentes, por su miopía y egoísmo, por su ignorancia y subordinación a todo tipo de intereses extranjeros. Debemos insistir en la importancia de garantizar la seguridad y soberanía alimentarias, el acceso a los recursos como el agua y la tierra, la defensa de las economías campesinas y de las unidades productivas de los medianos y pequeños productores, el derecho al trabajo, a la conservación del tejido social y el sentido de pertenencia; a la preservación de los ecosistemas estratégicos y a la  participación de las comunidades en la elaboración y verificación de los planes, programas y proyectos que aseguren el desarrollo humano sostenible.

En esta ocasión, la agenda del Segundo Foro será la siguiente:

  • Apertura e instalación
  • Intervención del Comité de Veeduría. Adenauer Corredor y John Fredy Patiño.
  • Intervención de Lilia Solano, miembro del Tribunal Internacional de Defensa de los Pueblos.
  • El Quimbo: asunto ético y político. Sociólogo José Jairo González Arias.
  • Intervención del senador Jorge Enrique Robledo.
  • Intervención de los asistentes.
  • Conformación de la Mesa Regional de Discusión y Formulación de Alternativas para la región de El Quimbo.
  • Conclusiones y propuestas.

 

Atentamente,

PLATAFORMA SUR DE ORGANIZACIONES SOCIALES

Miller Dussán Calderón                              José Jairo González Arias

Belén Alarcón                                                          Carlos Ernesto Gómez

 COMITÉ DE VEEDURÍA

Adenuaer Corredor  Castañeda                John Fredy Patiño Zapata

Carta al Gobernador de Huila sobre las conclusiones del I Foro sobre El Quimbo

Neiva, Agosto 4 de 2008

Doctores

HERNAN ANDRADE SERRANO

Presidente del Senado de la República

LUIS JORGE SANCHEZ

Gobernador del Huila

Respetados Señores:

Como se ratificó en el “Foro El Quimbo: ¿Crecimiento o Desarrollo Sostenible?” organizado por la Plataforma Sur de Organizaciones Sociales, de concretarse la realización del Megaproyecto de la represa El quimbo, en las condiciones planteadas por la empresa, nuestro Departamento se verá abocado a drásticas transformaciones, sin precedentes en las últimas tres décadas no sólo de su paisaje natural y cultural, sino, en el sentido económico, de su oferta productiva y de las condiciones y orientación de su desarrollo, con considerables niveles de afectación negativa no solamente para los pobladores, sino para la región y el país.

En tal sentido, fue notorio el consenso en torno a la necesidad de revisar integralmente los términos y condiciones que dio a conocer públicamente la Empresa Emgesa, a los cuales ustedes hicieron referencia e introdujeron propuestas de modificación.

Por su parte, las comunidades presentes en el foro manifestaron la inconveniencia para sus intereses de la ejecución del Proyecto El Quimbo, porque como está planteado, y fue reconocido por la propia multinacional, tiene como único propósito la generación rentable de energía para la empresa, sin que a nuestro departamento ni al país le genere ninguna ganancia económica, social, cultural ni ambiental.

En esta dirección las comunidades manifestaron que es imperativo garantizar, entre otras,  la seguridad y soberanía alimentarias, el acceso a los recursos como el agua y la tierra, la defensa de sus economías campesinas y de las unidades productivas de los medianos y pequeños productores, el derecho al trabajo, a la conservación del tejido social y sentido de pertenencia, a la preservación de los ecosistemas estratégicos y a su  participación en la elaboración y verificación de los planes, programas y proyectos que aseguren el desarrollo humano sostenible.

Así mismo, se acordó  la conformación de una Mesa Regional de Discusión y Formulación de Alternativas frente a las pretensiones de la multinacional, debatir en el Congreso Nacional los impactos que generaría la construcción de la represa en la Cuenca Alta del Río Magdalena, el fortalecimiento de la veeduría y la integración de un equipo interdisciplinario de investigación y consulta para que estudie y socialice los alcances y consecuencias que traería la construcción del Megaproyecto El Quimbo.

En razón de que ustedes expresaron públicamente su conformidad con la necesidad de revisar los términos y condiciones de la empresa, comedidamente los invitamos a incorporarse a la Mesa Regional y a apoyar decididamente las iniciativas de los distintos actores regionales afectados por la construcción de la represa.

Atentamente,

PLATAFORMA SUR DE ORGANIZACIONES SOCIALES

Miller Dussán Calderón                                      José Jairo González Arias

Belén Alarcón                                                      Carlos Ernesto Gómez

COMITÉ DE VEEDURÍA.

 Adenuaer Corredor  Castañeda                       John Fredy Patiño Zapata

Documentos sobre El Quimbo

PROYECTO HIDROELÉCTRICO EL QUIMBO

 

Tomado del Documento Estudio de Impacto Ambiental - EMGESA S.A. E.S.P

 

El proyecto contempla la formación de un embalse sobre el río Magdalena mediante una presa en el sector encañonado denominado El Quimbo, localizado unos 1300 m aguas arriba de la desembocadura del río Páez.

 

Las obras de aprovechamiento hidroeléctrico consisten en una presa, un dique auxiliar de cierre, un sistema de desviación, un vertedero, un sistema de conducción y una casa de máquinas de pie de presa.

 

El embalse tendría una longitud de 55 km al nivel máximo normal de operación (cota 720 msnm), un ancho máximo de 4 km y un ancho promedio de 1,4 km.  El área de inundación sería de 8 250 ha, el volumen total de embalse de 3 205 hm3 y el volumen útil de almacenamiento útil de 1 824 hm3.

 

CARACTERÍSTICAS RELEVANTES DEL ÁREA DE INFLUENCIA

 

El proyecto se encuentra localizado al sur del departamento del Huila entre las cordilleras Central y Oriental, sobre la cuenca alta del río Magdalena, al sur del embalse de Betania, en jurisdicción de los municipios de Garzón, Gigante, El Agrado y Altamira.

 

La presa que generará el embalse del proyecto hidroeléctrico El Quimbo se encuentra dentro del cañón que formó el río Magdalena al filo rocoso de la Formación Gualanday Superior en el sitio de El Quimbo, 1 300 m aguas arriba de la confluencia de los ríos Magdalena y Páez.

 

El área de influencia indirecta, desde el punto de vista físico - biótico comprende la cuenca tributaria directa del embalse, que incluye: por la margen izquierda, sectores de las microcuencas de las quebradas, Los Cocos, Las Guaduas, El Cedro, El Hueco, Zanjón El Alto, El Pedroso, Zanjón Algarrobo, Zanjón La Cascajosa, El Granadillo, La Turbia, Zanjón de La Mosca, El Limón, Quebrada La Yaguilga, Zanjón El Altillo, La Seca, Zanjón El Palmar, el Río Magdalena hasta la confluencia con la Quebrada Lagunillas y el Río Páez hasta la confluencia con la Quebrada El Espinal.  Por la margen derecha, de las microcuencas del Río Suaza, las Quebradas Aguacaliente, Las Damas, Garzón, Majo, Jagualito, Voltezuela, Ríoloro, Alonso Sánchez, Zanjón de La Barrialosa, La Honda y La Guandinosa y una franja de 500 metros a lado y lado del Río Magdalena, desde el sitio de presa hasta la Quebrada Puerto Seco. Se incluye el embalse Betania desde el punto de vista de la modificación de la calidad de aguas por el llenado y operación del embalse El Quimbo.

 

Desde el punto de vista del medio social, el área de influencia indirecta corresponde a los siete municipios que se ubican en las subregiones centro y occidente del departamento del Huila: Gigante, Garzón, El Agrado, Altamira, Pital, Paicol y Tesalia. Para el componente fisico-biótico, el área de influencia directa comprende el vaso del embalse y las zonas de obras (vías de acceso a los sitios de obras, vías sustitutivas y obras, áreas de campamentos y talleres, así mismo las zonas de préstamo ubicadas en playas y vegas de los ríos Magdalena y Páez).

 

Para el medio social, el área de influencia directa del proyecto la conforman las siguientes veredas y centros poblados en cuyo territorio se prevé la construcción de las principales obras civiles: La Cañada, La Escalereta, San José de Belén, La Yaguilga y Pedernal en jurisdicción del municipio El Agrado; del municipio de Garzón comprende las veredas: Alto San Isidro, Monserrate, Balseadero, Jagualito, Barzal, Los Medios, y el centro poblado La Jagua; del municipio Gigante se encuentran las veredas Matambo, Río Loro, Veracruz, Libertador, La Honda, Espinal. Del municipio Altamira, la vereda Llano de la Virgen, y la vereda Alto de la Hocha, en el municipio Tesalia, harían parte de esta área, debido a que allí estarían ubicadas algunas zonas de préstamo.

 

 

EL FANTASMA DE URRÁ II
Por Ramiro Guzmán Arteaga Saturday

 

Nov. 24, 2007 at 8:47 PM

COPYRIGHT © 2007 EL ESPECTADOR

 

La primera construcción sepultó 7.400 hectáreas de selva húmeda. El proyecto hidroeléctrico Urrá II podría causar iguales o peores daños ambientales y sociales que su antecesor, la represa Urrá I en la región del Valle del Sinú.

 

Urrá parece estar dispuesta a plagar el Valle del Sinú de miseria y abandono, a acabar con la comunidad de pescadores del Bajo Sinú, con la última estirpe de los embera katíos del Alto Sinú y a arrasar con la biodiversidad que todavía queda en el Nudo de Paramillo. Urrá I hirió de muerte al Valle y parece que la represa de Urrá II le dará la estocada final.


El ministro de Minas y Energía Hernán Martínez Torres soltó de un solo golpe y con desafiante comentario su propuesta de construir Urrá II: “No podemos atrasar el desarrollo del país por posiciones ambientalistas”. Pero Urrá II no sólo no controlará las inundaciones sino que acabará el Parque Natural Nudo de Paramillo. El Valle del Sinú, considerado uno de los más fértiles del mundo antes de Urrá I, pasará a ser un valle improductivo y muerto.


A los cordobeses se les ha vendido la idea de que por las inundaciones es necesario construir la segunda represa. Pero esas inundaciones, bien manejadas, son las que le dan vida al valle, tal como lo hicieron los indígenas zenúes en época prehispánica. En cambio, con Urrá II se incrementarán las inundaciones, porque se tendrán que deforestar 70.000 hectáreas de selva húmeda ecuatorial en el Nudo del Paramillo.


Ello significa que dejarán de existir los “colchones de vegetación” que sirven para amortiguar las correntías de aguas lluvias y éstas correrán sin ningún control sobre una superficie desforestada, lisa, lavada, cada vez más ácida. Verterán sus aguas directamente al lecho del río Sinú que terminará desbordándose. Además, como no habrá vegetación, el efecto de la erosión fluvial se duplicará y el sedimento en el lecho del río será peor.


La empresa asegura que la vida útil promedio de la actual hidroeléctrica es de 50 años, cuando realmente puede ser sólo de 20. Los directivos de Urrá S.A. se comprometieron a extraer el 80% de la biomasa cuando se hizo el llenado de Urrá I. Si Urrá I, con sólo haber sepultado 7.400 hectáreas de selva húmeda ecuatorial ha ocasionado el impacto ambiental que se conoce, ¿qué se puede esperar cuando Urrá II sepulte 70.000 hectáreas? Y, ¿qué decir del cambio climático? Puede parecer apocalíptico, pero los efectos del impacto ambiental con Urrá II contribuirán también al calentamiento global y al efecto invernadero, pues la cantidad de biomasa que quedará bajo las aguas, al descomponerse, producirá gas metano (CH4) o gas de los pantanos, y este es uno de los más letales en el efecto invernadero.

 

 

Puntería Profética

 

Mucho antes de la construcción de este proyecto, El Espectador fue el primer medio nacional que alertó sobre los graves problemas que traería para la cuenca del Sinú la construcción de Urrá I. En su momento, el periódico se apoyó en el ambientalista monteriano Paúl Sánchez Puche, quien hoy presta sus servicios científicos en el Jardín Botánico de Bogotá. Sus denuncias se cumplieron. La desaparición de la pesca y el descontrol en las inundaciones son evidentes.

 

Sánchez Puche también advirtió que la cuña salina penetraría varios kilómetros hacia el cauce del río. Hoy llega a San Bernardo del Viento y el impacto del salitre, que también es transportado por el aire, es el doble Además dijo que los embera katíos padecerían los rigores sociales, culturales y ambientales. Hoy, la realidad superó el pronóstico y además a los indígenas empezaron a matarlos, entre ellos, al cacique Kimy Pernía Domicó.


¿Dónde quedaron los estudios de Urrá y las previsiones optimistas contratadas por la compañía? ¿Los mismos que le vendieron a los cordobeses la idea de un proyecto multipropósito? ¿Para qué sirvieron los monitoreos sobre el recurso pesquero y los humedales? Un estudio de la Fundación del Sinú demuestra que en Córdoba se han secado 80 mil hectáreas de humedales.


La empresa Urrá S.A. dijo que haría estudios de erosión. La realidad muestra que se ha multiplicado en forma alarmante. Para sustentar el fenómeno de la erosión fluvial, los directivos de la compañía se apoyan en que el Sinú es un río joven, que no tiene estabilidad. Sin embargo, Sánchez Puche explicó que “en la historia de la humanidad se ha demostrado que cuando los procesos son naturales, los efectos de la erosión son mínimos, pero cuando el proceso es interrumpido por mecanismos artificiales, el efecto es catastrófico”.

 

Hoy Sánchez Puche sostiene que el río hoy no baja ni sube progresivamente su nivel, y que una medición que se produce de golpe, en menos de doce horas, como ocurrió en la segunda semana de octubre, hace que los taludes (barrancas u orillas de los ríos) se desplomen, porque absorben gran cantidad de agua que les representa un sobrepeso. Eso lo saben también los campesinos, aunque Urrá S.A. no lo reconoce.

 

Se le fueron las luces

 

¿Dónde está el turismo ecológico en su zona de influencia? ¿Dónde están las 300.000 hectáreas que el proyecto recuperaría para la agricultura? Apoyada en algunos estudios contratados, los representantes de la empresa Urrá S.A. sostenían que el bocachico no desaparecería porque se reproduciría aguas abajo. Desapareció, porque Urrá les cambió el “reloj biológico”.

 

La empresa Urrá S.A. está lejos de haber puesto en práctica un desarrollo sustentable. Se demostró que le interesó más la comercialización de la energía que la gente, que fueron más los perjuicios que los beneficios. Tampoco hubo “energía para todos”, como decía el comercial. La capacidad instalada del proyecto es sólo el 3% del total nacional.

 

La Comisión Mundial de Represas (CMR), un cuerpo independiente respaldado por el Banco Mundial para revisar con criterio científico el rendimiento de las grandes represas, realizó un estudio sobre las represas en el mundo y comprobó lo que los ambientalistas dicen: “Los daños sociales, ambientales y económicos causados por las grandes represas han sido muchísimo mayores de lo que admiten empresas y gobiernos”. El proceso que va de Urrá I a Urrá II terminará confirmando las conclusiones del estudio.

 

 

HIDROELÉCTRICA RÍO SINÚ, UNA PROPUESTA APOCALÍPTICA

 

Por Ramiro Guzmán Arteaga y Paúl Sánchez Puche Saturday,Jun. 28, 2008 at 2:59 PM
ramiroguzm@gmail.com. Fuente: Centro de Medios Independientes de Colombia

 

El Gobierno colombiano pretende construir una nueva hidroelétrica en el Alto Sinú, donde está una de las selvas húmedas ecuatoriales más biodiversa del mundo.

 

Impactos de una nueva hidroeléctrica en el Alto Sinú

 

Con el argumento de que una nueva hidroeléctrica en el Alto Sinú controlará las inundaciones en el departamento de Córdoba durante los próximos mil años, el ministerio de Minas y Energía y la empresa Urrá S.A pretenden justificar el proyecto para la construcción de Urrá II o Proyecto Río Sinú, como ahora se le quiere llamar a lo que no es más que la segunda etapa de Urrá I.

 
El hecho es que Colombia tiene asegurado su futuro energético hasta el año 2012, es decir, no necesita producir energía en términos inmediatos; sin embargo, a partir de esa fecha en adelante, para evitar un nuevo racionamiento, el país deberá inyectarle 500 nuevos megavatios al sistema energético, los cuales serán adquiridos mediante proyectos hidroeléctricos o térmicos.

 

De acuerdo a la propuesta de Urrá S.A y del Ministerio, la nueva hidroeléctrica del Alto Sinú entrará en operación en el 2011 y tendrá una potencia instalada de 420 megavatios. Es decir, no es gratis ni una simple coincidencia que la fecha de entrada en operación se produzca paralelamente a las necesidades energéticas del país.  Además, el negocio de la energía es uno de los más lucrativos del mundo y un reciente estudio de la Andi establece que en Colombia la energía es la más cara de Suramérica, con un 20 por ciento por encima de los precios de otros países.


La plata justifica la hidroeléctrica

 

 

Es claro que lo que se busca es suplir gran parte de la energía que para el año 2012 estará necesitando el país y al mismo tiempo vender energía costosa, y todo con el argumento velado de controlar para siempre las inundaciones. En conclusión, al gobierno le interesa un bledo controlar las inundaciones, ni los múltiples impactos sobre la selva del nudo de paramillo, el fin es vender energía. Y ¿Por qué no? la hidroeléctrica al sector privado.

 

En este proceso denominado de “socialización de la propuesta del ministerio de Minas y Energía”, que se llevó a cabo en el Centro de Convenciones de Montería, el 12 de mayo, hay ya varias cosas dirigidas a hacer olvidar u ocultar los estragos ambientales, sociales culturales y económicos de Urrá I.

 

Con el cambio de nombre del proyecto se pretende hacer creer que no existe relación alguna entre los impactos de una y otra represa sobre la selva húmeda ecuatorial Nudo de Paramillo, cuando la verdad es que los estragos serán consecutivos y se quintuplicarán pues el nuevo embalse será seis veces mayor que la represa más grande del país.

 

El Parque Nacional Natural Paramillo cuenta con un área de 460 mil hectáreas, de las cuales el 11.5 por ciento formarán parte del Proyecto Río Sinú. Además, en la zona donde se construiría la nueva central hidroeléctrica, se encuentran asentadas 14 comunidades Embera-Katio del Alto Sinú, con un total de 2118 indígenas.

 

Paralelamente hay que advertir sobre los impactos sociales de la etnia que en menos de diez años dejan 14 miembros de la comunidad asesinados. El resguardo Indígena lo conforman 115 mil hectáreas, de las cuales 33 mil hectáreas de selva, el 26.6 por ciento, serán destruidas.

 

En forma astuta se argumenta que lo importante es salvar a las comunidades ribereñas de las inundaciones que, dicho sea de paso, nuevamente se empiezan a registrar, para hacerle creer al departamento de Córdoba, al país y al mundo que la obra cumplirá una función, salvadora, mesiánica, y que todo el que se oponga no quiere el desarrollo del departamento.

 

Se estima que con los dos metros de profundidad del nuevo embalse, se almacenará la creciente de mil años de periodo de retorno. Pero es que en solo cien años Urrá II ya no tendrá nada que controlar porque a este ritmo el río Sinú habrá muerto para siempre y su valle considerado uno de los más fértiles del mundo, habrá desaparecido de la faz de la tierra.

 

Urrá I es responsable de las inundaciones que se volvieron a registrar, como lo es de los impactos ambientales, sociales, económicos y culturales y será responsable de lo que ocurra con Urrá II o proyecto Río Sinú, que no puede ser otra cosa que la desaparición del río Sinú y la muerte de su valle.

Aunque la empresa Urrá S.A y el Gobierno no ven otra opción distinta que la construcción de una nueva hidroeléctrica para el control de inundaciones, lo cierto es que existen otras formas ambientalmente más sustentable que no ocasionan los impactos ambientales y sociales previstos.

La primera es que los hacendados y terratenientes derriben los diques o terraplenes que han levantado para proteger sus haciendas de las inundaciones para que las aguas puedan correr libremente por los caños, quebradas y canales hacia las ciénagas que sirven de colchón de amortiguamiento a las crecientes. Paralelamente se deben limpiar y dragar esos afluentes de agua.

Además, no se debe olvidar que las inundaciones, bien manejas, son las que le dan vida al valle del Sinú y lo han convertido en un de los más fértiles del mundo, porque le aportan los nutrientes que arrastra desde la Selva Nudo de Paramillo y alimentan las correntías subterráneas. De no haber inundaciones el río dejará de aportar nutrientes al valle del Sinú, lo cual lo conduciría inexorablemente hacia la muerte.

Urrá y el calentamiento global

 

Con la construcción de la hidroeléctrica el remedio será peor que la enfermedad porque los aparentes beneficios del control de inundaciones anunciados serán ínfimos ante la magnitud de los impactos sobre el valle y el planeta.

 

Con la destrucción de 53 mil hectáreas, más las 7 mil 400, hectáreas ya destruidas, con Urrá I, de selva húmeda ecuatorial primaria y secundaria, se contribuirá sin duda al calentamiento local, regional y global.

 

Veamos por qué. El río Sinú es un corredor ecológico natural en el departamento de Córdoba desde el Nudo de Paramillo hasta su desembocadura en Bocas de Tinajones. Esto en razón de que transporta humedad, vientos que refrescan y ayudan a conservar la temperatura en todos lo pueblos que están en la zona de influencia de la cuenca del río Sinú. Es decir, el río Sinú influye en más del sesenta por ciento en la regulación del clima del departamento y del sistema hidrológico. Las brisas del Mar Caribe no alcanzan a refrescar tanto el continente como si lo hace toda la biodiversidad y el entorno del río Sinú y toda su red de afluentes, y las cientos de quebradas que existen en la parte alta y media del departamento de Córdoba.

 

Al destruirse esta parte alta de selva húmeda ecuatorial primaria y secundaria, con la construcción de Urrá II o Río Sinú, se rompería el equilibrio ecológico y dinámico que existe actualmente y este corredor natural se vería gravemente afectado, lo que contribuiría a aumentar un grado más la temperatura en el departamento de Córdoba.


Además, se va a producir un caos en el régimen de lluvias en el departamento, porque al destruirse la selva se rompería el proceso de evapotranspiración entre los árboles y la atmósfera.

 

Al no existir árboles, por la deforestación que se hará en las 53 mil hectáreas destruidas, las nubes pasaran de largo lo que traerá como consecuencia que disminuya el régimen de lluvia afectando los caudales de los afluentes del río Sinú.

 

Un divorcio doloroso

 

Existe una relación directa de interacción ecológica entre el Mar Caribe y la selva del Nudo de Paramillo. Las nubes se forman en el mar, el viento las transporta hacia el continente pero son nubes de vapor, sin mucho agua, y la masa selvática recoge ese vapor y lo convierte en nubes más cargadas, las cuales, al no encontrar la barrera natural de selva en el Paramillo se pasaran de largo.

 

El Panel Intergubernamental Sobre Cambios Climáticos (IPCC), organismo adscrito a la ONU, confirma que la temperatura global del planeta ya se ha aumentado en 0,9 grados centígrados, y de llegar a dos grados, el planeta entraría en un proceso de deterioro irreversible. Pero este proceso de aumento de la temperatura no es homogéneo, pues en algunas partes va subir dos, tres o cuatro grados de acuerdo a las condiciones geográficas, a la contaminación por bióxido de carbono (CO2) y la destrucción de la vegetación. Luego entonces la destrucción de la selva del Paramillo va a contribuir al aumento de la temperatura global, regional y local.

Pero hay más. Con la destrucción de la selva del paramillo se perderán muchísimas especies de plantas y de insectos, que son polinizadores de las plantas y se estará perdiendo una farmacia natural de medicamentos porque el mayor porcentaje de medicinas del mundo provienen de las selvas.

 

Un solo árbol de las selvas del mundo aporta en vapor de agua a la atmósfera 7.6 millones de litros de agua durante toda su vida a la atmósfera, por eso al destruirse la selva del paramillo se perderían un aporte importantísimo de agua al planeta.

 

Si se construye Urrá II (o Hidroeléctrica Río Sinú) el Paramillo pasará poco a poco de selva a sabana y de sabanas a manchas de desierto, cambiara toda la geografía del Paramillo. Eso también conllevará a que llegue menos riqueza biológica a las ciénagas del Bajo Sinú y al mar Caribe, mucho más si se tiene en cuenta que, como sostiene el científico de la Universidad Nacional, Jesús Hidrovo, el noventa por ciento de riquezas biológicas, representados entre otras en planctum, que tiene el mar Caribe, lo aporta el rio Sinú.  Pero aún hay más. El efecto invernadero. Sucede que al destruirse y descomponerse la selva se producirá gas Metano (CH4) que es uno de los gases que contribuyen al efecto invernadero, y es 25 veces más potente que el Dióxido de Carbono (CO2).

 

El mayor porcentaje del territorio que ocupa el departamento de Córdoba era selva pero en la medida en que se utilizó para la ganadería se transformó en sabana. Ese fenómeno se va a repetir en el Paramillo.

 

Es un error creer que la riqueza de Córdoba es la ganadería cuando en verdad está en su biodiversidad y los recursos hídricos. Otros aspectos que hay que entrar a analizar y a articular dentro de todo este proceso de construcción de una nueva hidroeléctrica es que si se destruye el cincuenta por ciento de las selvas y bosques del mundo los árboles se afectan entre sí. Y si la temperatura llega a dos grados más la destrucción se acelerará en forma irreversible. En cien años el Río Amazona quedará convertido en fracciones de lagos, es tan fuerte el daño de Urrá que el río Sinú se puede fraccionar y empezar a secarse por pedazos. Se romperá la unidad hídrica. Y ese será el principio del fin.

 

 

ALGUNAS INQUIETUDES DE LAS COMUNIDADES DE EL QUIMBO

 

No obstante que la multinacional española EMGESA afirma que ha cumplido con los requerimientos legales de acercamiento, información, interlocución y consulta con las comunidades, las administraciones municipales, departamental y las instituciones pertinentes, es bien cierto que un buen número de las comunidades afectadas por la construcción de la represa vienen mostrando serias inquietudes y cuestionamientos al Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo; y que el resto de los huilenses, quienes de manera indirecta también saldremos afectados, desconocemos por completo los estudios de identificación, caracterización, evaluación de impactos y las subsiguientes medidas  de manejo que la parte interesada ha presentado a las autoridades correspondientes.

 

Dentro de las inquietudes se formulan las siguientes:

 

-          Según datos suministrados por Emgesa, con el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo se desplazarán 362 familias (1.466 habitantes), 1.704 personas perderán sus fuentes de empleo y se afectarán 4.514,9 hectáreas dedicadas al sector agropecuario. ¿Cómo mitigar los impactos ambientales y la reconstrucción del tejido social desde una perspectiva de desarrollo humano  sostenible de la Región?

 

-          ¿A quién beneficia el proyecto y por qué?

 

-          ¿Cuál ha sido el impacto en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades huilenses del  Proyecto Hidroeléctrico de Betania?

 

-          ¿Cómo proteger la biodiversidad y el recurso hídrico de las cuencas que nutren el río Magdalena que son fundamentales para conservar nuestros ecosistemas geoestratégicos y garantizar la soberanía y seguridad alimentaria?

 

-          ¿Cuáles son los mecanismos de participación apropiados para que las comunidades incidan en la toma de decisiones para el desarrollo equitativo y sustentable de nuestra Región?

 

Estas y otras preguntas que surjan del debate serán prioritarias para construir nuevos escenarios de concertación y diálogo, donde lo público prevalezca sobre lo particular.

DECLARACION DE LA PLATAFORMA SUR DE ORGANIZACIONES SOCIALES: EL QUIMBO ESPERANZA O FRUSTRACIÓN

 

Antes de que las tierras de La Gaitana se conviertan en un inmenso espejo de agua y sus pobladores empiecen a deambular como almas en pena por los rincones del Huila y del país, mientras los  señores de la multinacional Emgesa realizan el negocio del siglo, conviene que todos los huilenses, directa o indirectamente afectados por el megaproyecto de El Quimbo, nos detengamos a pensar sobre cuáles son los alcances y consecuencias de este propósito que se venía fraguando desde hace ya casi una década pero que fue finalmente consumado dentro de los últimos 6 años del periodo del señor Uribe, con el estilo ladino y encubridor que lo caracteriza, haciéndole honor a su slogan de fomentar la “confianza inversionista,” que no es otra cosa que la base nacional de lanzamiento y ejecución de su malhadada política de ¨seguridad democrática.

 

Hoy con El Quimbo, peor que ayer con Betania, a los huilenses nos quieren obligar a participar del mercado de ilusiones, que a título del progreso y más descaradamente del bienestar de los opitas e incluso del país entero, solo oculta, de no recomponerse los términos de las hasta ahora leoninas condiciones, otra cadena de errores y desaciertos en la concepción y planeación del desarrollo, de espaldas a la realidad regional, a las expectativas y demandas de las comunidades y sobre todo a la restitución de sus derechos, nuevamente conculcados con esta adjudicación a la empresa privada española.

 

Las ideologías modernizantes, fundamentadas en la desacralización de la naturaleza y el envilecimiento de las comunidades que la habita, para la apropiación privada de los recursos, son completamente contrarias a los objetivos de equidad, erradicación de la pobreza y paz que tanto buscamos en el Huila y el sur del país.

 

El advenimiento del neoliberalismo que se instaló en nuestro país hace ya dos décadas, con su oleada de privatizaciones de los bienes y servicios públicos, nos arrebató la central hidroeléctrica de Betania, hoy propiedad de la misma multinacional Emgesa, sin que los beneficios de ésta, antes de que fuera privatizada  redundara en el bienestar y el desarrollo del pueblo huilense y menos ahora que como bien privado solo se ocupa de la rentabilidad del negocio de la generación de energía. Esa experiencia negativa no podemos permitir que se repita con el proyecto privado de la construcción de la represa de El Quimbo.

 

A riesgo de ser calificados como ¨enemigos del progreso y del desarrollo¨ como es costumbre por parte de quienes finalmente solo persiguen sacar la tajada del gran negocio o perpetuarse en el poder, declaramos enfáticamente que nos oponemos al negocio de El Quimbo, porque tal como está planteado y como francamente lo reconociera la propia multinacional, solo tiene como propósito la generación, rentable para la empresa, de energía y luego vendrá el negocio de la distribución y la comercialización de la misma, quien sabe  a cargo de cuál multinacional, sin que a nuestro departamento ni al país le genere ninguna ganancia en el sentido estrictamente económico y menos aún en el sentido social, cultural y ambiental .

 

Si de negocios se trata, más allá de la formulación contable y técnica, que seguramente también tendrá que beneficiar no sólo a los propietarios sino a los huilenses en general, hablemos también de cómo negociamos el desarrollo humano sostenible de la región y cómo garantizamos y restituimos los derechos  de todos los actores involucrados directa e indirectamente en el Megaproyecto de El Quimbo.

 

En particular y teniendo en cuenta los anhelos y demandas de las comunidades de la región y los intereses supremos del país, propondremos un plan de manejo y de mitigación de impactos sociales, ambientales y culturales, que parta de garantizar la seguridad y soberanía alimentarias, la democratización del uso y acceso de los recursos, incluido por supuesto el más importante como el agua, el fomento y fortalecimiento de las economías campesinas y de los medianos y pequeños productores y la participación permanente de las comunidades en el seguimiento, veeduría y verificación de los acuerdos y planes acordados con la Multinacional.

 

Que en esta ocasión El Quimbo se convierta en una oportunidad para que los huilenses saquemos lecciones aprendidas y evitemos una nueva frustración, de la cual, sin duda, tendrá que darnos cuenta las élites dirigentes, nuestros gobernantes y aquellos que se precian de ser los conductores políticos de nuestra región, verdaderos responsables de los desequilibrios, desajustes y violencias que se deriven de aceptar las condiciones unilaterales de la empresa privada Emgesa.

 

Neiva, 31 de Julio de 2008

CONVOCATORIA FORO "El QUIMBO: ¿CRECIMIENTO O DESARROLLO SOSTENIBLE?

 

De concretarse la realización del megaproyecto de construcción de la represa de El Quimbo, como lo confirman las fuentes oficiales, nuestro departamento se verá abocado a drásticas transformaciones, sin precedentes en las últimas tres décadas, no solo de su paisaje natural y cultural, sino, en estricto sentido económico, de su oferta productiva y de las condiciones y orientación de su desarrollo, sin que los huilenses nos hayamos percatado de las verdaderas dimensiones y alcances contenidos en las pretensiones de la multinacional española Emgesa, empresa beneficiada por la licitación abierta por el gobierno nacional en meses pasados.

 

No obstante que la multinacional afirma que ha cumplido con los requerimientos legales de acercamiento, información, interlocución y consulta con las comunidades, las administraciones municipales, departamental y las instituciones pertinentes, es bien cierto que un buen número de las comunidades afectadas por la construcción de la represa vienen mostrando serias inquietudes y cuestionamientos al Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo y que el resto de los huilenses, quienes de manera indirecta también saldremos afectados, desconocemos por completo los estudios de identificación, caracterización, evaluación de impactos y las subsiguientes medidas de manejo que la parte interesada ha presentado a las autoridades correspondientes.

 

En tal sentido y dada la trascendental importancia que tiene el Proyecto para el presente y futuro del desarrollo del Departamento, hacemos un  llamado a todos los huilenses para que dentro del verdadero espíritu de participación y deliberación que tutela nuestra Constitución, nos adentremos en el debate serio y responsable sobre los efectos reales y no supuestos, que tendrá la construcción de la represa El Quimbo, antes que las voces de sirena y los actores interesados en defender intereses ajenos a los del conjunto de los huilenses hagan carrera, confundiendo a la opinión pública, mostrando apresuradamente los supuestos "beneficios" que traería para la región la ejecución del Proyecto de la Multinacional. Afirmamos y ratificamos la concepción del desarrollo como un derecho de los pueblos y no como el resultado de un simple crecimiento económico, que usualmente  beneficia a los más poderosos.

 

Con el propósito de abordar con la comunidad huilense el tema, nos permitimos invitarlos al FORO sobre el proyecto hidroeléctrico El Quimbo que hemos llamado "EL QUIMBO: ¿CRECIMIENTO O DESARROLLO SOSTENIBLE?" programado para el día jueves 31 de Julio de 9:00 a.m. a  2:00 p.m. en el recinto de la Asamblea Departamental del Huila, en la ciudad de Neiva.

 

El evento surge por iniciativa de las comunidades locales donde se desarrollará el proyecto y varias organizaciones sociales e instituciones académicas comprometidas con el desarrollo regional. La agenda propuesta es la siguiente:

 

  • 1. Presentación del Proyecto El QUIMBO, a cargo de EMGESA y del comité evaluador del Ministerio del Medio Ambiente.
  • 2. Estudios de caso de las experiencias de los Embalses de Betania y Urrá I.
  • 3. Perspectivas socioeconómicas del Proyecto el Quimbo para la Región
  • 4. Intervenciones: Gobierno Departamental, Parlamentarios del Huila, Representante de los Alcaldes y de las Comunidades Locales.
  • 5. Conclusiones y propuestas de concertación.

 

El Foro se concibe como un escenario amplio de participación y concertación a partir de las reales preocupaciones y expectativas de las comunidades locales y de los actores regionales.

 

Atentamente;

 

PLATAFORMA SUR DE ORGANIZACIONES

SOCIALES PAL´SUR:

Belén Alarcón Alarcón

José Jairo González

Carlos Ernesto Gómez

Miller Dussán Calderón

VEEDURÍA PROYECTO EL QUIMBO:

Adenuaer Corredor Castañeda

Jhon Fredy Patiño Zapata

 

Es necesario un pacto entre la sociedad civil de la región y la Universidad Surcolombiana

 

A estas alturas muchos ciudadanos tendrán dudas sobre si se justifica la inversión de una considerable cantidad de recursos del erario en la Universidad Surcolombiana para tan sólo saber de ésta por los escándalos protagonizados a raíz de los reiterados equívocos de algunos de los miembros del Consejo Superior Universitario, máximo organismo de dirección; escándalos de los que hacen eco, no sin razón, los medios de comunicación. Desde luego que existen una serie de razones de importancia que un ciudadano del común puede ignorar respecto de la validez de las instituciones universitarias. No obstante, la duda es válida.

Sírvanos esta reflexión y el análisis de la última decisión del Consejo de Estado que declaró nula la designación del médico Luís Alberto Cerquera como rector en propiedad de nuestra Casa de Estudios.

En primer lugar, es evidente la falta de sinergia entre, por ejemplo, las administraciones locales y la academia, no solo porque muchas de las decisiones importantes para la gente se toman sin ninguna consideración del conocimiento acumulado sobre alguna materia (agroindustria, medio ambiente, salud, educación,…) sino que además tampoco se acude a la investigación científica para solucionar los problemas y las necesidades que padecemos. Existen desde luego, muchas excepciones, pero no es la regla.

Este hecho, es decir, que la gente del común sólo aprecie el valor de la producción del conocimiento de manera práctica no debe soslayarse, pero tampoco puede reducirse la discusión en este tópico a la defensa a ultranza de la libertad de conocimiento. Entre otras razones, también por un hecho práctico: es la sociedad la que provee no solo los recursos en el caso de las instituciones estatales, sino que además es sujeto de conocimiento, de saber y experiencia. De ahí que la comunidad critique el gasto en investigaciones y ejercicios académicos innecesarios o no pertinentes como se dice en medios académicos.

Por otra parte, sectores de la comunidad tienen la percepción que los dineros se despilfarran, se derrochan o se los roban, particularmente en los contratos de compras y obras civiles. Percepción que se basa en los múltiples hallazgos que periódicamente encuentran los organismos de control, cuyos informes no siempre reciben la importancia y los correctivos que merecen de parte de la administración universitaria.

Ahora, es cierto que todos estos asuntos son polémicos, pero no debemos evadirlos. Todo lo contrario, es hora de enfrentarlos sin tapujos de frente a todos los sectores de la sociedad civil.

Es decir, existe una necesidad de convocar a un amplio debate sobre la Usco que parta de la base de rescatarla, fortalecerla y potenciarla, pero sin evadir las preguntas de otros sectores de la sociedad. El resultado de esta discusión no debería ser otro que llegar a un gran PACTO SOCIAL que le permita a la institución una auténtica gobernabilidad democrática y el ejercicio de la autonomía en los términos de la Constitución y las sentencias de la Corte Constitucional, pero también a tono con una moderna concepción del concepto de autonomía, puesto que ésta no es sólo una discusión local sino también global.

Otro elemento importante para este gran debate es el principio de la defensa de lo público, como patrimonio común de todos los asociados del Estado, y en el caso de las instituciones educativas, como legado cultural sin parangón.

Esta idea de la defensa de lo público, en tiempos de usurpación del poder del Estado, implica la relación de la institución con la sociedad civil y no solo el estatus mismo de la comunidad universitaria. Se trata de una parte de mantener las garantías liberales de educación pública, laica, obligatoria y gratuita basadas en la producción y apropiación de la ciencia y en la libertad de cátedra. Y por otra parte, de responder a las demandas de la sociedad y el desarrollo para el mejoramiento de la calidad de vida.

Y como todo pacto que se respete, es para cumplirlo. Y requiere de instrumentos de verificación y seguimiento. Por eso sería necesario la creación de veedurías a dos niveles: el interno, con la participación de la comunidad educativa desde la planeación; y el externo con la participación de las organizaciones de la sociedad civil y la ayuda de organismos de renombre como Transparencia Internacional. Cerrarle el paso a las prácticas corruptas, en un ambiente institucional y social ampliamente permeado por mafias de toda categoría requiere un esfuerzo comunitario y sostenido.

En el orden interno, para garantizar la gobernabilidad democrática, la modificación del Estatuto General en lo que respecta al mecanismo de designación del rector, debe contemplar: elección directa de un equipo de Gobierno (rector y vicerrectores) por la Comunidad Educativa que según la Sentencia C-829 de 2002 de la Corte Constitucional está integrada por docentes, estudiantes y personal administrativo, con una forma de consenso de proporcionalidad y ponderación estamentaria. El equipo de Gobierno que obtenga la mayoría de votos en la consulta será designado por el Consejo Superior para un periodo de 4 años.

También en el orden interno, pero desde la perspectiva de la academia, se requiere un consenso en la definición de las grandes líneas de investigación para que respondan, como ya lo hemos advertido, a la solución de los problemas y la satisfacción de las necesidades de las comunidades surcolombianas. Requerimos entonces de la construcción de un centro de estudios regionales con todas las garantías para su funcionamiento. En esto debemos emular a las mejores universidades de Colombia y el mundo. Este centro debe integrar y coordinar diferentes iniciativas que desde adentro y desde afuera surjan.

Nos referimos por ejemplo, a las experiencias de los observatorios sociales, de conflictos, juveniles, del delito, laborales; las redes de investigación y trabajo colaborativo, las redes de comunicación y nuevas tecnologías, entre otras. Es decir, un mecanismo que haga viable la sinergia necesaria para que la Universidad pueda ser decisiva en la orientación de la planeación participativa en todos los niveles.

Estas acciones deben estar orientadas a consolidar el trabajo al interior de todas las organizaciones sociales y a su movilización permanente en defensa de intereses específicos, pero integradas al gran proyecto de construir región y país, sustentado en el empoderamiento real de las comunidades locales. En este sentido es inaplazable la construcción de una propuesta regional alternativa vista desde la surcolombianidad en armonía con las nuevas tendencias nacionales e internacionales de consolidación de un nuevo ordenamiento económico, social, político y cultural en América Latina.

Solucionar la crisis requiere sobreponernos a los comportamientos emocionales y egoístas que oscurecen el pensamiento. Requerimos potenciar y ejercitar nuestra capacidad comunicativa y dialógica, única vía de construcción de los consensos. Esta es pues una fórmula de solución que implica un debate, una reforma estatuaria, la creación de veedurías y la construcción de nuevos escenarios para el trabajo académico y de investigación como lo puede ser el centro regional que se propone.

Neiva, 29 de abril de 2008

Miller A. Dussán Calderón